Urticaria: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La urticaria es un trastorno cutáneo frecuente que afecta a un 20 % de la población aproximadamente y se caracteriza por la aparición transitoria de habones o ronchas.38 Se trata por lo general de una reacción inmunológica de tipo I (mediada por la inmunoglobulina E), pero puede ser desencadenada por una exposición física o medioambiental (como la presión o el frío). La urticaria puede ser aguda, con menos de 6 semanas de duración, o crónica. Quizá lo más frustrante, tanto para el paciente como para el médico que se enfrentan a una urticaria, sea la dificultad para identificar con seguridad la causa subyacente. Tan sólo en el 20 % de los casos de urticaria crónica se puede determinar la etiología.38,39

Una erupción generalizada con ronchas pruriginosas, eritema y edema localizado junto al hecho de que las lesiones duran menos de 24 horas establece el diagnóstico. El angioedema es un proceso íntimamente relacionado con la urticaria, en el que los tejidos más profundos, en particular las mucosas, pueden estar implicados. La urticaria generalizada grave puede ser una enfermedad sistémica que ocasiona trastornos cardíacos e incluso la muerte.

Se debe buscar meticulosamente la determinación de etiología subyacente, mediante la obtención de una anamnesis minuciosa y completa, y la realización de una exploración física también completa. Las causas más frecuentes son los medicamentos (antibióticos, AINE, narcóticos, contrastes radiológicos), enfermedades (hepatitis víricas, estreptocócicas, parasitosis), enfermedades del tejido conjuntivo (lupus, artritis reumatoidea juvenil), enfermedades endocrinas (hipertiroidismo o hipotiroidismo), enfermedades malignas (linfoma, leucemia, carcinoma), agentes físicos (presión, frío, calor, ejercicio, menstruación), algunas sustancias de contacto (productos químicos, perfumes, colorantes, jabones, lociones, plumas, tegumentos animales), picaduras de insectos, y en especial de abejas, alimentos (chocolate, marisco, fresas, nueces) y el estrés.8,14,39,40 El número de pruebas de laboratorio y de otro tipo necesario para elucidar la etiología es muy variable y depende, en parte, de la utilidad clínica que se derive de hallar el factor o factores desencadenantes. En general no se aconseja la realización de un estudio extenso durante las primeras semanas, iniciándolo sólo cuando la urticaria se torne crónica (> 6 semanas), el paciente parezca particularmente enfermo, insista en la identificación de la etiología o haya otros signos y síntomas que apunten hacia otra causa.40

El tratamiento consiste en evitar todo precipitante conocido o sospechoso, junto con un tratamiento sintomático que proporcione alivio. Los bloqueantes de los receptores H1, como el astemizol, la cetiricina, la loratadina, la difenhidramina o la hidroxicina pueden ser utilizados solos o en combinación con un bloqueante H2, como la cimetidina. La doxepina, un antidepresivo tricíclico, también es útil en dosis de 25 mg una o dos veces al día. En la urticaria aguda intensa puede ser útil un tratamiento con prednisona en dosis decrecientes durante 2 semanas. La urticaria crónica puede exigir un gran esfuerzo de apoyo emocional constante, ya que la enfermedad puede interferir con las actividades normales. Los pacientes necesitan ser tranquilizados y puede que sea necesario administrar la medicación con carácter diario y a largo plazo.

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