Tumores óseos benignos: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El médico de atención primaria suele remitir al especialista a la mayoría de los pacientes con tumores óseos, pero es útil que tenga algún conocimiento de tales neoformaciones para hacerse una idea más exacta de lo que le espera al paciente. Ninguno de los sistemas de clasificación es satisfactorio por completo para todos los tumores, y la descripción de todos los tipos se sale del ámbito de este capítulo. Así pues, sólo estudiaremos algunos procesos comunes: tumores benignos, tumores neoplásicos y problemas diversos.

Osteocondroma

El osteocondroma, conocido también como exostosis, se puede considerar una aberración del crecimiento óseo epi-fisario.27 Se trata de prominencias óseas cubiertas por capas de cartílago. Los varones se afectan con una frecuencia tres veces mayor que las mujeres. Las lesiones son muchas veces únicas, pero pueden formar parte de un trastorno hereditario llamado osteocondromatosis. Son más frecuentes en los huesos largos de las extremidades. A veces conducen a trastorno del crecimiento epifisario, con curvatura o acortamiento del hueso. El osteocondroma suele dejar de crecer cuando se cierran las epífisis.

Osteoma

Los osteomas son prominencias benignas de hueso esclerótico denso desde superficies corticales, habitualmente de los huesos faciales o del cráneo.27 Pueden aparecer a cualquier edad y suelen tener poco significado clínico, a menos que obstruyan un seno, presionen contra el encéfalo o resulten antiestéticos. No tienden a transformarse en otros tipos de lesiones y habitualmente no requieren tratamiento a no ser que produzcan síntomas.

Osteoma osteoide

Los osteomas osteoides se suelen encontrar en adultos jóvenes. Son dos veces más frecuentes en los varones que en las mujeres. Habitualmente originan dolor, lo que lleva al paciente a consultar al médico. El dolor suele ser nocturno y responder muy bien al ácido acetilsalicílico. Estos tumores se suelen localizar en los extremos de la tibia y el fémur. Aparecen como pequeños focos radiotransparentes rodeados por hueso esclerótico denso (fig. 114.4). En gene-

ral se pueden tratar mediante escisión local.28 Cuando miden más de 2 cm de diámetro mayor, se consideran por definición osteoblastomas.

Condroma

Los condromas se componen de cartílago hialino maduro. Muchas veces se forman en el interior de un hueso y por lo tanto se denominan encondromas. Aparecen aislados en personas de cualquier sexo y son más frecuentes entre los 20 y los 50 años de edad. Existen anomalías genéticas en las que pueden aparecer numerosos condromas, y la más común de ellas es la enfermedad de Ollier. Los condromas únicos rara vez se transforman en sarcomas. La mayoría de las lesiones únicas aparecen en los huesos pequeños de las manos o los pies. La mayoría de estas lesiones son asinto-máticas y se pueden detectar de modo casual o por cierta deformación ósea. Rara vez causan dolor por fractura patológica. Quizá sea necesario extirpar la lesión para excluir la posibilidad de condrosarcoma,27 una eventualidad rara excepto en individuos con enfermedad de Ollier, en quienes existen múltiples encondromas.

Tumor de células gigantes

El tumor de células gigantes, una neoformación relativamente rara, es más común entre los 20 y los 50 años de edad. Los pacientes suelen presentar dolor local o alteración funcional relacionada con la localización del tumor. Aproximadamente la mitad de estas neoformaciones se localizan en la rodilla. Las radiografías muestran las típicas lesiones líticas grandes como “pompas de jabón”. No está claro cuál es la célula de origen de estos tumores, y su comportamiento biológico resulta algo variable. Aunque la mayoría de estos tumores son benignos, pueden tener carácter agresivo y erosionar el espacio articular y los tejidos adyacentes. El tratamiento suele ser conservador, con legrado o resección limitada. Sin embargo, las recidivas son frecuentes aunque pueden tardar años en producirse. Hasta el 4 % de estos tumores dan lugar a metástasis en los pulmones, habitualmente después de la resección quirúrgica.27