Trastornos facticios: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El elemento esencial para el diagnóstico de un trastorno facticio (TF) es la producción intencionada de síntomas físicos o psicológicos, con la esperanza de que se satisfagan las necesidades psicológicas del paciente al adoptar éste el papel de enfermo.9 La ganancia secundaria no es manifiesta, y ello diferencia al TF de la simulación. El TF es más común en las mujeres y parece presentarse con mayor frecuencia en los profesionales de la asistencia sanitaria que en otras poblaciones.11 Los pacientes con un TF presentan a menudo alteraciones de las relaciones interpersonales y son frecuentes los trastornos de la personalidad. Pueden dar unas explicaciones extraordinarias, vagas y poco uniformes, y si se les pone en dificultades, generalmente dejan el tratamiento en contra de la recomendación médica, tan sólo para acudir con los mismos síntomas a otro centro poco después.9

Trastorno facticio por poderes

En el DSM-IV se incluye en el apartado de Trastorno facticio no especificado el nuevo diagnóstico de investigación del Trastorno facticio por poderes. En este trastorno, el individuo (generalmente la madre de un niño pequeño), causa de manera intencionada síntomas físicos o psicológicos o una enfermedad en la víctima, con objeto de poder asumir el papel de enfermo de manera indirecta.9 También pueden utilizarse como víctimas los adultos dependientes. Los síntomas que se observan con mayor frecuencia son la hemorragia (44 %), las manifestaciones del SNC (crisis convulsivas, ataxia, deterioro del nivel de conciencia) (aproximadamente, 50 %), la diarrea y vómitos (21 %), la fiebre (10 %) y las erupciones (9 %).22 Es importante tener presente que esta entidad constituye una forma peligrosa de abuso y hay que garantizar la seguridad de la víctima. Se ha observado que el síndrome de Munchausen por poderes fue la causa del 14 % de los casos de retraso del crecimiento en niños y que la tasa de mortalidad fue del 9 %.23 La detección de un trastorno facticio por poderes constituiría una indicación para la notificación inmediata a las autoridades encargadas de la protección frente a los abusos de los niños o los adultos dependientes. Puede ser necesaria una hospitalización de urgencia para garantizar la seguridad de la víctima, mientras se espera que intervengan las autoridades.

Curso clínico

El curso del trastorno facticio suele ser crónico y la morbididad es elevada. Carecemos de datos sobre la mortalidad,

pero los casos que se han descrito demuestran que algunos pacientes fallecen a causa de su conducta (p. ej., hipo-glucemia facticia mortal) y se han producido también sui-cidios.22 No existe ningún tratamiento específico que se considere eficaz. Se han propuesto algunas formas controvertidas de abordar el problema, que van desde la confrontación directa o poner al paciente en la “lista negra” (ninguna de las dos cosas se recomienda), hasta la modificación conductual, la hospitalización psiquiátrica prolongada y la psicoterapia individual o de grupo.1,22,24,25 Un método más suave, el tratamiento sin confrontación, utiliza interpretaciones inexactas de la conducta del paciente en las que se explican parcialmente los síntomas del mismo; de esta forma no se llega a la confrontación real con la conducta facticia. Así por ejemplo, decirle a los pacientes que parece que sus sentimientos al respecto (la cuestión psicológica) podrían influir de manera adversa en la curación de una herida crónica, hace intuir al paciente que el médico sabe

lo que sucede pero evita una confrontación abierta y le está permitiendo “salvar la cara”.26