Trastornos del codo: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Fracturas de la cabeza del radio

La fractura de la cabeza proximal del radio es un traumatismo frecuente y no complicado del codo. El enfermo no puede pronar la mano ni flexionar el codo más de 90° y refiere una caída con la mano extendida.16 Es importante el estudio radiológico de la cabeza del radio, en especial con una proyección lateral, cuando el enfermo no pueda mover el codo en toda la amplitud del movimiento. El único signo radiológico de la fractura puede consistir en el signo de la almohadilla adiposa posterior, que ocurre cuando pasa la sangre al espacio articular y desplaza la almohadilla adiposa hacia atrás (fig. 110.2).

El tratamiento de la fractura no desplazada de la cabeza del radio consiste en el alivio del dolor y, en los adultos, en la movilización precoz. Se coloca un cabestrillo y una férula posterior de codo durante 1a 2 semanas y luego se empiezan los ejercicios en toda la amplitud del movimiento, mientras se continúa con el cabestrillo otra semana.17 Es importante vigilar estas lesiones aparentemente triviales, ya que el enfermo puede tardar algunos meses en recuperar la función completa del codo. Si se produce un desplazamiento de la cabeza o una angulación intensa en un niño hay que considerar la reparación quirúrgica porque la cabeza del radio es fundamental para el alargamiento adecuado de este hueso. En los adultos con un desplazamiento o fractura conminuta de la cabeza del radio se puede proceder a su extirpación para la movilidad adecuada y sin dolor del hombro.

Epicondilitis

La epicondilitis es una molestia frecuente del codo por inflamación del epicóndilo o la epitróclea. Su diagnóstico y tratamiento se exponen en el capítulo 52, pero el clínico debe saber que la epicondilitis no se relaciona siempre con la práctica deportiva. En general, la anamnesis, si es precisa, revela la causa que se relaciona con la actividad laboral o recreativa del paciente.

Subluxación de la cabeza del radio

Este traumatismo del codo, el más frecuente de la infancia, también conocido como pronación dolorosa, ocurre al traccionar de forma brusca y longitudinal de la muñeca o

del brazo y se debe al atrapamiento parcial del ligamento anular dentro de la articulación radiohumeral. El niño, menor de 4 años, sufre un dolor intenso y acude con pronación del codo. Al rotar suavemente la mano a la posición de supinación y aplicar una presión sobre la cabeza del radio puede palparse un “clic” en el momento en que se reduce la cabeza del radio.18 El dolor desaparece al instante y el codo recupera toda su movilidad. No se necesita ninguna radiografía; de hecho, al colocar el codo en la posición adecuada para practicar la radiografía se puede reducir la subluxación. Para evitar las recidivas, conviene educar a los padres y cuidadores para que conozcan el mecanismo de producción de esta lesión benigna.

Bursitis olecraniana

Un golpe traumático sobre el codo o los microtraumatis-mos repetidos por el apoyo del codo pueden producir una tumefacción en la cara posterior. Si la inflamación es intensa debe sospecharse una bursitis séptica. El tratamiento

consiste en el drenaje quirúrgico del líquido de la bolsa y la administración intravenosa de antibióticos. El microorganismo más frecuente es el Staphylococcus aureus. En una bursitis simple no infectada basta con la aspiración de líquido claro y pajizo seguida de la inyección, con la misma aguja, de una pequeña cantidad de esteroides (p. ej., 10 mg de triamcinolona).19 Luego se aplica un vendaje compresivo para evitar que se reacumule el líquido. Si la bursitis recidiva y provoca una masa fibrótica engrosada, la única posibilidad es la extirpación quirúrgica de toda la bolsa.