Trastornos de los pies (marcha de puntillas, pie equinovaro y pie cavo: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Marcha de puntillas

La marcha de puntillas característica de los niños que comienzan a andar debe dar paso a un patrón más parecido al de los adultos alrededor de los 2 años de edad. Pueden producir deformidades de los pies trastornos neuro-musculares, como la parálisis cerebral y las lesiones de la médula espinal (p. ej., espina bífida, médula fija y diaste-matomielia); en estos casos hay que realizar una evaluación diagnóstica apropiada o derivar al especialista si la marcha de puntillas persiste después de los 2 años de edad.

Pie equinovaro

El pie equinovaro (pie zambo), que aparece aproximadamente en 1 de cada 1.000 nacimientos,16 se caracteriza por flexión plantar, retropié varo, aducción del antepié y con-tracturas de tejidos blandos, lo que ocasiona una deformidad en pie cavo (fig. 20.4).17 Se piensa que es secundario a la posición intrauterina en un feto predispuesto genéticamente, aunque también se asocia a luxación congénita de la cadera, mielomeningocele y artrogriposis. La principal deformidad del pie equinovaro se encuentra en el complejo subastragalino, con acortamiento y desviación interna del astrágalo y desplazamiento interno del hueso navicular.18 Las radiografías confirman la gravedad de la deformidad, permiten realizar comparaciones con el paso del tiempo y son imprescindibles para elegir el tipo de corrección quirúrgica más adecuado.

El tratamiento es una habilidad adquirida y cada vez cuesta más encontrar un cirujano ortopeda con experiencia que sepa realizarla bien.17 La intervención correcta consiste en la reducción del hueso navicular desplazado sobre la cabeza del astrágalo y la movilización (por manipulación) de las cápsulas y tendones rígidos, seguida de la colocación de una serie de escayolas correctoras cuidadosamente preparadas.19,20 La necesidad del tratamiento quirúrgico exhaustivo es menor si el escayolado es precoz y eficaz. La intervención quirúrgica está indicada cuando no se puede obtener o mantener una corrección completa.16 La identificación y el tratamiento del pie equinovaro deben iniciarse ya en la unidad de neonatolo-gía, por lo que en estos niños resulta fundamental establecer el diagnóstico y derivarlos al especialista lo antes posible.

Pie cavo

El pie cavo es una deformidad consistente en un equino fijo con pronación del antepié en relación con el retropié, que habitualmente aparece a consecuencia de un trastorno neuromuscular subyacente: disrafia espinal (espina bífida, lipoma, médula fija, diastematomielia), enfermedad de Charcot-Marie-Tooth, ataxia de Friedreich o tumor espinal. De forma ocasional, los casos son familiares o idiopá-ticos. Cuando es unilateral, la causa es casi siempre una lesión medular. En todo pie cavo existe una excesiva flexión plantar del primer arco con pronación del antepié en relación con el retropié.21 El calzado corrector y los medios de intercalación no son eficaces para tratar el pie cavo. El tratamiento quirúrgico, que debe realizarse después de los 4-5 años de edad, consiste en la liberación interna y plantar (fascia plantar, flexores cortos, aductor del dedo gordo), seguida de escayolados semanales hasta conseguir la corrección total de la deformidad.22