Trastornos de la clavícula: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La clavícula es el puntal que comunica el brazo y el hombro con el esqueleto axial. Este hueso se fija en la parte medial por los ligamentos esternoclavicular y costoclavicular y en la escápula por los ligamentos acromioclavicular y coracoclavicular. Una exploración minuciosa del hombro lesionado incluye necesariamente la palpación de la clavícula y la evaluación de la movilidad acromioclavicular (AC) y esternoclavicular (EC).

Fracturas de la clavícula

Las fracturas de la clavícula tienen lugar casi siempre por caídas con el brazo extendido; en este caso, la fuerza se transmite al hombro. El 80 % de las fracturas ocurre en el tercio medio de la clavícula, sobre todo en la unión entre las porciones central y distal.1 Este tipo de fracturas curan perfectamente, con una intervención mínima, aunque se observe un importante desplazamiento o angulación. Para inmovilizar de forma correcta la fractura y propiciar la unión ósea, basta con un vendaje en figura de 8 o un cabestrillo durante 3 a 4 semanas (niños) o 6 semanas (adultos).2 El enfermo debe saber que en la zona donde se forma el callo puede quedar un bulto permanente. Casi nunca se precisa la cirugía ni la reducción de las fracturas del tercio

medio de la clavícula, salvo que se observe una lesión neurovascular desde el principio. Algunas fracturas del tercio distal (15 % de las fracturas claviculares) precisan cirugía. Las fracturas sin desplazamiento que no afectan a la articulación acromioclavicular curan sin problemas con el tratamiento expuesto anteriormente. Sin embargo, si se produce desplazamiento o se presenta una fractura intra-articular que provoca un dolor persistente, es necesario extirpar la porción distal de la clavícula para aliviar las molestias. Por fortuna, las fracturas de la cabeza medial de la clavícula (5 %) o las luxaciones posteriores en la articulación esternoclavicular son raras. Estas lesiones producidas por golpes directos pueden suponer una urgencia médica, ya que comprimen los grandes vasos o la vía respiratoria. Se recomienda la elevación inmediata del fragmento enclavado y la consulta urgente con el cirujano cardíaco o torácico y el traumatólogo.

Luxaciones de la articulación acromioclavicular

Estas luxaciones obedecen a caídas directas sobre la parte anterior del hombro. Se presentan con frecuencia en deportes de contacto o choque, pero también con otras actividades, como caídas de la bicicleta. El tratamiento de estas luxaciones depende de su magnitud. En el capítulo 52 se describe el tratamiento específico de este trastorno.

Artritis acromioclavicular

Conforme se envejece aumenta el riesgo de artritis acromioclavicular, que puede interpretarse como hombro doloroso. Con una anamnesis cuidadosa, es fácil recoger antecedentes previos de luxación acromioclavicular de grados I o II. La degeneración del menisco cartilaginoso contribuye a la pérdida de integridad de esta articulación. En la exploración física llama la atención el dolor localizado en la articulación acromioclavicular. La flexión anterior del brazo (hasta 90°), seguida de la aproximación del hombro, de forma que la mano toque el hombro contralateral (prueba de aproximación cruzada del brazo) comprime esta articulación y reproduce el dolor.

El tratamiento inicial de la artritis acromioclavicular consiste en reposo, hielo y antiinflamatorios no esteroideos (AINE). La inyección de corticoides en la articulación, por vía anterior y superior, produce cierto alivio.3 Si no se observa respuesta al tratamiento conservador, la resección del extremo distal de la clavícula alivia el dolor persistente.