Taquicardia auricular: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La taquicardia auricular (conocida también como taquicardia auricular automática o paroxística) puede considerarse una variante de la taquicardia sinusal, en la cual un marcapasos auricular ectópico o un mecanismo de reentrada intraauricular inicia un ritmo regular y rápido que utiliza el sistema normal de conducción. La frecuencia cardíaca puede oscilar entre 100 y 300 lat/min, dependiendo de si existe un bloqueo AV. La taquicardia auricular con bloqueo AV se asocia intensamente a la intoxicación por digoxina; por otro lado comparte la mayoría de los factores desencadenantes de la taquicardia sinusal. Puede distinguirse de la taquicardia sinusal por la aparición de ondas P

anómalas o por las ondas P retrógradas o no conducidas cuando no existe algún grado de bloqueo AV.

Taquicardia auricular multifocal

La taquicardia auricular multifocal (TAM) se caracteriza por la aparición de numerosos focos ectópicos auriculares, con un ritmo rápido y ligeramente irregular, que es el resultado de la transmisión de estos focos a través del nodo AV. Suele estar asociada a la insuficiencia respiratoria debida a la enfermedad pulmonar crónica, aunque se observa también en la enfermedad cardíaca crónica y con el uso de fármacos del grupo de las tioxantinas. La hipoxia y la hi-popotasemia se han propuesto como los principales mecanismos causantes.32

Raras veces la arritmia provoca síntomas por sí misma, pero la enfermedad subyacente suele ser muy evidente. Debido a que con frecuencia el pulso es “irregularmente irregular”, en la exploración física la TAM puede confundirse con una fibrilación auricular. El ECG (fig. 77.1c) muestra una frecuencia auricular de alrededor de 100 lat/min, con al menos tres morfologías distintas de la onda P. Los intervalos PP, PR y RR son irregulares debido a las distintas vías de conducción, y algunas ondas P no son conducidas. Si las ondas P ectópicas son de baja amplitud, el ECG puede parecer también el observado en la fibrilación auricular.

El tratamiento pretende corregir las supuestas anomalías metabólicas. La administración de oxígeno para el tratamiento de la insuficiencia respiratoria o el tratamiento de la ICC asociada puede aliviar la hipoxia. La administración intravenosa de verapamilo en bolos ha demostrado que puede convertir la TAM en ritmo sinusal, y el verapamilo o los betabloqueantes administrados por vía oral pueden reducir la frecuencia ventricular. Sin embargo, estos fármacos suelen ser mal tolerados por los pacientes con TAM y una enfermedad pulmonar y cardíaca grave, y el tratamiento farmacológico se reserva habitualmente para los pacientes que presentan isquemia o inestabilidad hemodi-námica.