Soplos durante el embarazo: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Un gran porcentaje de mujeres embarazadas presentan soplos debido al aumento del volumen plasmático (que se hace máximo a las 20 semanas de gestación) y al aumento del volumen sanguíneo (que es máximo a las 30 semanas de gestación). Los estudios han demostrado que la mayor parte de los soplos que aparecen durante el embarazo son benignos, y las exploraciones como la ecocardiografía añaden poco o ningún beneficio a los resultados finales de la mayoría de embarazos.26 No obstante, esto no debe ser motivo de complacencia, puesto que determinados tipos de enfermedad valvular cardíaca se pueden agravar de forma considerable durante el embarazo, hasta el punto de amenazar la vida de la madre o del feto. Las mujeres embarazadas con una enfermedad valvular cardíaca conocida o que presentan un soplo diastólico, un soplo pansistólico, un soplo intenso (de grado 3 o superior), o síntomas de enfermedad cardiovascular deben ser valoradas para descartar una enfermedad valvular cardíaca.

La estenosis mitral, que puede ser clínicamente silente antes de la concepción, puede convertirse en un problema importante durante el embarazo. La morbididad y mortalidad maternas aumentan de forma significativa a causa del edema pulmonar provocado por el aumento del volumen intravascular. El feto sufre un crecimiento deficiente, y se registra un aumento de abortos espontáneos.

Por otra parte, la insuficiencia mitral es por lo general bien tolerada durante el embarazo, así como la insuficiencia aórtica excepto cuando ésta es secundaria a un síndrome de Marfan. El aumento del volumen sanguíneo puede provocar la dilatación y la disección o rotura de la raíz aórtica. Se debería evitar el embarazo en las mujeres con síndrome de Marfan. La estenosis aórtica, aunque rara en las mujeres en edad fértil, provoca problemas importantes durante el embarazo. Se han publicado tasas de mortalidad materna de hasta el 17 %, y debido a la depleción brusca del volumen intravascular, se han publicado tasas de mortalidad de hasta el 40 % después de finalizar el embarazo.9 La estenosis subvalvular aórtica que se observa en la mio-cardiopatía hipertrófica, provoca un aumento de la mortalidad materna durante el embarazo, sobre todo en el momento del parto, cuando la pérdida de sangre puede empeorar la obstrucción al flujo de salida. Cualquier causa de cortocircuito izquierda-derecha grave o de hipertensión pulmonar constituye una contraindicación para el embarazo.