Sarna: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La infestación más frecuente es la sarna, producida por un ácaro, Sarcoptes scabiei. La hembra excava galerías debajo de la piel, donde pone los huevos, que son fertilizados por el macho y hacen eclosión al cabo de varios días. A las 2 semanas de la infestación ya se ha producido una colonización extensa, que se acompaña de prurito intenso. El ácaro se transmite por contacto íntimo, como las relaciones sexuales. Las zonas que se afectan con mayor frecuencia son las interdigitales, las muñecas, los genitales, los pezones, el abdomen, las nalgas y los tobillos, aunque se puede extender prácticamente a cualquier región del cuerpo, a excepción de la cabeza y del cuello (fig. 116.11). El ácaro casi nunca afecta a la cabeza y a la región del cuello en las personas adultas. La presencia de un surco de 5-10 mm de longitud es casi patognomónica de la enfermedad, pero pueden ser difíciles de identificar como consecuencia de la excoriación. El raspado de la piel o la aspiración de una ve-

sícula puede revelar la presencia de la hembra o de partes de ella al microscopio. En los individuos de piel clara se puede ver el ácaro como un punto negro en el extremo del surco. Los fármacos de elección son permetrina y lindano. El lindano debe ser utilizado con precaución en niños pequeños y está contraindicado en lactantes y en mujeres embarazadas. También se recomienda el lavado cuidadoso de la ropa de cama y el tratamiento de las personas que convivan con el enfermo.