Rubéola: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

En muchos aspectos la rubéola es similar al sarampión y con frecuencia los profanos la llaman “sarampión alemán”, al tiempo que denominan “sarampión auténtico” al sarampión. La rubéola es por lo general una enfermedad menos importante que el sarampión, aunque puede ser muy peligrosa para el feto si la sufre durante el primer trimestre. La rubéola suele comenzar en forma de erupción y, al contrario del sarampión, no suelen existir pródromos. La erupción, similar a la del sarampión, suele comenzar en la cara y mostrar un patrón en alas de mariposa; a menudo afecta la región perioral, lo que facilita su distinción de la escarlatina. Las adenopatías pueden ser muy llamativas durante la

enfermedad. En los adultos se observa con frecuencia una artralgia de muñecas, dedos y rodillas durante la infección. El tratamiento suele ser sintomático, aunque es preciso hacer unas consideraciones especiales respecto a las mujeres embarazadas, que deben ser aconsejadas para que reciban una inmunoglobulina antirrubeólica si están expuestas a la enfermedad. Las que presenten el trastorno deben ser estudiadas con cuidado para valorar si se ha producido lesión fetal, aconsejándolas correctamente sobre las posibles consecuencias para el feto. Se debe considerar la reinmunización y la realización de las pruebas para valorar el estado inmunitario en las adolescentes. La prueba de valoración del estado de inmunización es un elemento de rutina de cribado en el período previo a la concepción y en el prenatal.