Resfriado común: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El resfriado común, una enfermedad de la antigüedad, se caracteriza por la aparición de unos síntomas subjetivos y unos signos objetivos de evolución habitualmente autoli-mitada. Los síntomas del resfriado común son estornudos, lagrimeo, congestión, taponamiento y secreciones nasales, dolor de garganta, ronquera, tos y expectoración. Su diagnóstico es puramente clínico y del todo inespecífico, ya que producen la misma sintomatología tanto otros trastornos (p. ej., las alergias) como las primeras manifestaciones de enfermedades más graves. En EE.UU., el resfriado común ocasiona cada año unas pérdidas de 23 millones de días por absentismo laboral y 26 millones de días por absentismo escolar.

Diagnóstico

Los virus que causan con mayor frecuencia los síntomas del resfriado común son los rinovirus, coronavirus y el VSR. En ocasiones los virus de la gripe, los parainfluenza y los adenovirus no producen sus síndromes clínicos característicos y se manifiestan en forma de un cuadro clínico menor. En el diagnóstico diferencial de la enfermedad y del virus causal deben tenerse en cuenta 5 factores: 1) la edad del paciente; 2) la epidemiología; 3) los signos físicos; 4) la evolución de los síntomas, y 5) las pruebas de laboratorio.

Edad del paciente. Los rinovirus son los causantes de la inmensa mayoría de las enfermedades del tracto respiratorio en las personas de 5 a 40 años de edad. La mayoría de estas infecciones se manifiestan con los síntomas propios del resfriado común. El VSR y los virus parainfluenza son frecuentes en los niños de menos de 2 años y se manifiestan con los síntomas del resfriado, aunque pronto evolucionan a una enfermedad clínica más grave.

Epidemiología. Para diferenciar el resfriado común de otros procesos, es útil conocer el momento del año en que aparecen y prestar atención a los modos de transmisión de la enfermedad en la comunidad.

Signos físicos. Deben limitarse a rinorrea, congestión nasal y algunos otros síntomas leves. El hallazgo de una faringitis grave o de signo pulmonar anormal descarta el resfriado común como posibilidad diagnóstica.

Evolución de los síntomas. Los pródromos de otras enfermedades pueden simular un resfriado común durante el primer o segundo días. Sin embargo, mientras en el resfriado el síndrome clínico persiste, en estas otras enfermedades aparecen síntomas nuevos o más graves. Por este motivo hay que avisar a los pacientes para que comuniquen al médico los cambios de su sintomatología.

Pruebas de laboratorio. Gracias a pruebas antigénicas rápidas ya comercializadas, en la actualidad se puede identificar en menos de una hora el virus de la gripe de tipo A y el VSR. Los frotis nasofaríngeos proporcionan cultivos positivos con mayor frecuencia que el frotis nasal simple, aunque ambos métodos son sensibles y específicos. Otros virus pueden identificarse mediante técnicas más sofisticadas, como cultivos de tejidos o fluoroinmunoanálisis especiales (TR-FIA).

Tratamiento

Para tratar un resfriado común existen tantas maneras que puede decirse que cada médico y cada madre tiene la suya. Los antibióticos no son eficaces contra los virus causantes. Se ha demostrado que los antihistamínicos tienen así mismo escaso valor en el tratamiento, puesto que la ri-norrea y la congestión aparecen más a consecuencia de la cinina que de la histamina.17-19 Además, los antihistamí-nicos producen una sequedad generalizada del tracto respiratorio que puede incluso resultar desagradable para el paciente. En EE.UU. existen más de 800 preparados de venta libre contra el resfriado común.20 En algunos

de ellos puede resultar útil el descongestionante nasal que incorporan, aunque debe recordarse que resulta peligroso para los pacientes hipertensos. Aunque el ácido acetilsali-cílico, el paracetamol y los antiinflamatorios no esteroi-deos (AINE) producen una leve mejoría de los síntomas, se ha demostrado que suprimen la respuesta de producción de anticuerpos neutralizantes en el suero y, además, que causan un aumento altamente significativo de la tasa de replicación vírica.21,22 Por lo tanto, estos fármacos no deben administrarse de manera sistemática sino que deben reservarse para reducir síntomas específicos, como las mialgias y el malestar general. Ni siquiera la presencia de fiebre constituye un motivo válido para recetar paracetamol o antiinflamatorios. Se ha demostrado que el aumento de la temperatura corporal protege a los cachorros del perro frente a la aparición de una infección vírica le-tal.23 Así mismo, numerosos estudios han demostrado que los síntomas mejoran tras aumentar la temperatura de la mucosa nasal mediante la inhalación de vapor de agua.24,25

Los remedios caseros como la sopa de pollo caliente o la vitamina C a altas dosis tienen numerosos seguidores pero ninguna prueba que los avale en la literatura especializada. Últimamente las tabletas de gluconato de cinc han despertado cierto interés como un posible tratamiento del resfriado común y, de hecho, en algunos estudios se han encontrado resultados positivos.26 Sin embargo, las dosis de cinc que se tienen que administrar serán muy altas y por lo general producen efectos secundarios inaceptables. Quizá los futuros estudios con fármacos como los destinados a los rinovirus y el interferón consigan obtener unos resultados en los que la mejoría de los síntomas o la prevención de la infección superen sus efectos secundarios.

Complicaciones y secuelas

Si el diagnóstico de resfriado común es correcto, las complicaciones y secuelas son mínimas. Los rinovirus y los co-ronavirus casi nunca evolucionan a una enfermedad más grave. En cambio, las infecciones por el VSR y por los virus de la gripe y parainfluenza comienzan a menudo con una sintomatología leve, pero evolucionan de manera brusca a una enfermedad que pone en peligro la vida del paciente. También los adenovirus y los virus Coxsackie, en principio, parecen poder producir un resfriado, aunque suelen asociarse a síntomas adicionales y siguen una evolución clínica diferente.

Control y prevención

Para prevenir la transmisión de estos virus la medida más importante es lavarse las manos. En el caso de los rinovirus y el VSR, la infección puede ocurrir tras el contacto directo con una superficie contaminada seguido de la inoculación del virus en la nariz o la conjuntiva. Para prevenir la transmisión de los virus del resfriado las medidas más eficaces serán la utilización de mascarillas y guantes y el aislamiento de los pacientes. Sin embargo, estas medidas no son demasiado prácticas si se tiene en cuenta la escasa importancia de la sintomatología y los múltiples focos de infección presentes en la comunidad.