Resfriado común (Crup y virus sincitial respiratorio): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Un lactante o un niño con un “catarro”, como suelen describirlo sus padres o cuidadores, puede presentar alguno de los diferentes síndromes respiratorios de origen vírico.1,2 Un “mal catarro” puede representar sencillamente eso o tratarse de un trastorno específico y a veces grave, como una bronquiolitis. El resfriado común se define como una enfermedad vírica aguda con sensación de congestión nasal, estornudos, coriza, irritación de la garganta y fiebre mínima o ausente. Por lo general, no es preciso realizar pruebas de laboratorio y requiere un trata-

miento mínimo. Si los síntomas y signos se apartan de estos criterios, la historia clínica, la exploración física y las pruebas de laboratorio apropiadas definen a menudo alguno de los síndromes respiratorios más específicos, que se resumen en la tabla 18.1, donde se muestran también las medidas terapéuticas tanto del resfriado común como de estos síndromes respiratorios peculiares.

Los aspectos clave que se deben tener en cuenta son: a) en la mayoría de los resfriados comunes no existe una faringitis importante; b) la mayoría de los resfriados duran de 3 a 7 días (excepto la tos persistente y la coriza, que pueden durar hasta 2 semanas), y c) el empeoramiento brusco de los síntomas o la aparición de una fiebre alta indican la necesidad de una reevaluación inmediata. La faringo-amigdalitis (estreptococo hemolítico, virus de Epstein-Barr, adenovirus, Corynebacterium) suele manifestarse como dolor de garganta, fiebre, eritema faringoamigdalar con tumefacción y edema y, a menudo, cefalea y adenitis cervical. Además de las enfermedades descritas en la tabla 18.1, el resfriado común también debe diferenciarse de los siguientes procesos: rinitis alérgica, asma, cuerpos extraños nasales o en la vía respiratoria, adenoiditis, otitis media, sinusitis, difteria, gripe, bronquitis, infecciones respiratorias por Mycoplasma y Chlamydia, pródromos del sarampión y neumonía.2 El diagnóstico vírico específico (cultivo o pruebas diagnósticas rápidas) suele ser innecesario en el resfriado común, aunque puede ser útil para confirmar síndromes específicos, como la fiebre faringoconjuntival, o cuando se realiza en los cinco primeros casos de un brote de enfermedades similares, especialmente para confirmar agentes como los virus de la gripe A o B, o el virus sincitial respiratorio.

Crup

El crup es un grupo de síndromes respiratorios de origen vírico que se caracterizan por diversos grados de estridor respiratorio, tos y ronquera debido a la obstrucción de la región laríngea. Estos síndromes incluyen la laringitis (en los niños mayores y en los adultos) y el crup espasmódico y no recidivante (enfermedades de los niños pequeños causadas sobre todo por virus parainfluenza 1). Es esencial realizar con rapidez el diagnóstico y la evaluación de la gravedad de estas enfermedades de tipo crup. En la tabla 18.1 se muestran los aspectos más sobresalientes de los síndromes crup y de otras enfermedades a menudo similares que pueden amenazar la vida del niño, como la epiglotitis aguda y la traqueítis bacteriana. Además, cuando se sospecha el crup debe pensarse también siempre en la difteria laríngea; se diferencia por los antecedentes de inmunización del paciente, la progresión relativamente lenta de la enfermedad, la mayor frecuencia de ronquera y la presencia de signos faríngeos de difteria.2,6,7

Virus sincitial respiratorio

El virus sincitial respiratorio (VSR) es la causa principal de bronquiolitis y neumonía en los niños pequeños, con brotes que aparecen cada año durante el invierno y al principio de la primavera. Cuando aparece un brote, el VSR tien-

de a dominar sobre las enfermedades que afectan a los lactantes y niños mayores de una comunidad, de forma que parece arrinconar la actividad de los restantes virus respiratorios. El aumento brusco de los casos de bronquiolitis y neumonías pediátricas en una comunidad sugiere infección por el VSR, que puede confirmarse realizando cultivos víricos o pruebas de diagnóstico rápido en los casos iniciales. La inmunidad natural adquirida frente al VSR es incompleta y son frecuentes las infecciones repetidas, aunque el primer contacto es el que por lo general ocasiona la forma clínica más grave de la enfermedad.11 La bronquio-litis debe diferenciarse del asma, lo que a menudo es difícil. El asma es el diagnóstico más frecuente en los siguientes casos: edad superior al año, antecedentes familiares de ato-pia, crisis repetidas, inicio brusco sin pródromos y respuesta rápida a los agonistas beta.