Prurito anal: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El prurito anal se define como el complejo sintomático formado por intenso picor y sensación de quemazón en la piel perianal.23 El picor y el rascado secundarios pueden ocasionar rotura, maceración, exudación y sobreinfección de la piel. El picor aparece sobre todo tras la defecación o justo antes de dormirse. El prurito anal tiene causas múltiples y en cada caso debe intentarse identificar la causa e instaurar el tratamiento específico16,23-25 (tabla 91.3). Los

pacientes con prurito anal son muchas veces varones sanos y fuertes de 20 a 50 años de edad (relación varones:muje-res, 4:1).16,23

Una exploración completa de la piel, especialmente de la cavidad oral, cuero cabelludo y uñas, puede demostrar signos de una enfermedad dermatológica subyacente. Hay que inspeccionar muy bien los tejidos perianales buscando lesiones primarias. Así, las infecciones por oxiuros y Candida son las que se asocian con mayor frecuencia a prurito anal.25 A pesar de todo, por desgracia en la mayoría de los pacientes no se encuentra una causa demostrable.16

Hay que enseñar al paciente a realizar una higiene perineal adecuada. Debe evitarse el uso de jabones y polvos de talco. Para reducir al mínimo la posibilidad de reacciones cutáneas alérgicas, los pacientes deberán usar papel higiénico blanco y sin tintes ni perfumes. También debe desaconsejarse el frotamiento anal excesivo, ya que puede producir liquenificación de la piel perianal.25 Los pacientes deberán llevar ropa interior de algodón, seca y no ajustada. A los varones que sudan mucho de día puede recomendárseles que se cambien la ropa interior al mediodía para reducir así el grado de humedad de la piel.

En ocasiones el prurito anal es de difícil tratamiento. Con frecuencia se recomienda un tratamiento empírico con una crema con corticoides y antimicóticos, pero a veces este tratamiento también fracasa.24 Los antihistamíni-cos proporcionan un alivio moderado de los síntomas.24 En los casos rebeldes al tratamiento quizá lo mejor sea derivar el paciente al dermatólogo.