Promoción de la salud y prevención de la enfermedad en el anciano

Los pacientes ancianos viven cada vez más años. En los varones la esperanza de vida media a los 65 años es de al menos 15 años más, y en las mujeres incluso mayor. Por lo tanto, al igual que sucede para los niños y los adultos más jóvenes, es importante que los médicos consideren también en los ancianos las actividades de promoción de la salud.19 Las siguientes son algunas de las intervenciones que quizá resulten útiles en los ancianos: a) vacunaciones contra la gripe, la enfermedad neumocócica y el tétanos-difteria; b) consejos para la prevención de las lesiones (cinturones de seguridad en los vehículos de motor, detectores de humo); c) consejos para dejar de fumar; d) cribado del cáncer de cuello uterino en las mujeres en las que no se ha realizado antes; e) sangre oculta en heces o sigmoi-doscopia para detectar el cáncer colorrectal, y f) tratamiento hormonal sustitutivo y suplementos de calcio para las mujeres con riesgo de osteoporosis. En la actualidad no existen evidencias que apoyen la realización en los ancianos del cribado del cáncer de próstata por determinación del antígeno prostático específico (APE), el cribado del cáncer de mama por mamografía en las mujeres de más de 69 años de edad y el cribado del colesterol. A pesar de todo, los médicos pueden decidir realizar alguna de estas exploraciones en los ancianos para descartar estos procesos.20