Prolapso rectal: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El prolapso rectal completo (procidencia) es el descenso anormal de todas las capas de la pared rectal, con protrusión por el ano o sin ella.22 El prolapso rectal parcial (prolapso exclusivo de la mucosa rectal) se observa muy a menudo en niños de 1 a 5 años y en los ancianos. Se piensa que el prolapso parcial se debe a una fijación anormal de la mucosa a la submucosa. El tenesmo puede ocasionar un prolapso tanto completo como parcial. El prolapso parcial origina la aparición de una masa que protruye, presenta unos surcos radiales (como los radios de una rueda) y se asocia a hemorroides.22 En cambio, en la procidencia verdadera (prolapso rectal completo) los surcos no son radiales, sino circulares.21

El tratamiento inicial del prolapso parcial consiste en eliminar los factores que contribuyen a su aparición, como los pólipos del colon, la diarrea, el estreñimiento o el consumo de laxantes. En los lactantes, el prolapso debe reducirse manualmente después de cada defecación, colocando unas gasas sobre el ano y luego fijando las nalgas para que no se separen.22 A medida que el niño crece, el prolapso parcial disminuye a menudo de tamaño y de frecuencia hasta desaparecer por completo. Si es necesario realizar una intervención adicional, en ocasiones resultan útiles medidas como la escleroterapia por inyección, la ligadura con banda de goma o la hemorroidectomía.

El tratamiento de la procidencia (prolapso rectal completo) es quirúrgico. Existen numerosas técnicas para tratarla y todas ellas pueden ocasionar cierto grado de incontinencia anal secundaria. Esta incontinencia persiste en aproximadamente un 40 % de los ancianos sometidos a una proctopexia abdominal.22