Prolapso de válvula mitral: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El prolapso de la válvula mitral es la causa más frecuente de insuficiencia de esta válvula y merece especial mención por varias razones. Constituye un cuadro frecuente, con una incidencia del 1,4 al 21,0 %10-12 en la población general. Existen varios aspectos únicos en la historia y la exploración física de los pacientes con prolapso de válvula mitral, y las modalidades de tratamiento difieren respecto de otras causas de insuficiencia mitral. Además, algunos médicos han postulado la existencia de “un síndrome del prolapso de la válvula mitral”,13 que incluye una patología difusa del sistema autónomo y del tejido conjuntivo.

El prolapso de válvula mitral puede estar provocado por cualquier factor o por una combinación de ellos. El tejido conjuntivo de la válvula mitral es anómalo, lo cual provoca la degeneración mixomatosa de la válvula. Existe una cantidad excesiva o redundante de tejido en la válvula mitral, y con frecuencia un tamaño del orificio aumentado. Finalmente, la longitud, la posición y la función fisiológica del músculo papilar y del aparato de las cuerdas son anómalas.

Síntomas y signos físicos

Los síntomas del prolapso de la válvula mitral que se corresponden con la insuficiencia mitral son los mismos que se observan en otros casos de insuficiencia mitral. Las palpitaciones, provocadas por la actividad ventricular ectópi-ca o por la percepción exagerada del latido cardíaco se describen con mayor frecuencia en los casos de prolapso de válvula mitral que en otras formas de insuficiencia mitral. No es infrecuente la existencia de una actividad ectópica ventricular intensa. Un dolor torácico atípico (agudo, intermitente, sin relación con el movimiento o el ejercicio) percibido a lo largo del borde esternal izquierdo constituye una queja frecuente de los pacientes con prolapso de válvula mitral.

El síndrome del prolapso de válvula mitral se ha definido como la asociación entre un prolapso de válvula mitral y un aumento del tono autónomo. Los estudios realizados han mostrado unos valores elevados de catecolami-nas y cambios en la variación diurna de estos valores en pacientes con prolapso de válvula mitral. Además, estos pacientes presentan anomalías de los receptores betaadre-nérgicos y evidencia de un volumen intravascular dismi-nuido.9 Los pacientes con este síndrome con frecuencia presentan ansiedad y muestran signos de un tono adrenér-gico aumentado, como elevaciones inexplicables de la frecuencia del pulso en reposo.

En la exploración física, los Siy S2 son normales, y por lo general no se observan ni S3 ni S4. El prolapso de válvula mitral es distinto de otras causas de insuficiencia mitral debido a la presencia de un clic de tono elevado, mesosis-tólico, y por el hecho de que el soplo no es holosistólico. El soplo es mesotelesistólico, sigue al clic, y a menudo finaliza antes del S2. En el prolapso de la válvula mitral, los signos son inconstantes. Puede no observarse el clic o el soplo un día, pero al siguiente estos hallazgos son obvios. Un aumento en la poscarga o la precarga hacen que el clic y el soplo aparezcan más tarde, y una reducción en la precarga hace que el primero se adelante y que el soplo sea más intenso. El clic y el soplo del prolapso de válvula mitral deberían aparecer más tarde y ser más débiles durante el latido que sigue a la pausa compensadora tras una contracción prematura.

Controversias, tratamiento e historia natural

Mientras que sólo aproximadamente un 2 % de la población general presenta insuficiencia mitral, y la mayor parte de estos casos son asintomáticos, se ha afirmado que el prolapso de válvula mitral existe hasta en un 21 % de la población. La primera cuestión se refiere a cuándo un prolapso de la válvula mitral constituye una enfermedad y cuándo se trata de una variante de la normalidad. ¿Qué tipo de investigación debería llevarse a cabo cuando se ausculta un clic aislado y cuál cuando se auscultan un clic y un soplo? Dar respuesta a estas cuestiones es difícil, sobre todo cuando se constata el hecho de que la auscultación puede ser normal un día y auscultarse un soplo de regurgitación intenso al siguiente. Aunque el debate no ha finalizado, la mejor evidencia sugiere que la “patología” del prolapso de la válvula mitral se relaciona con el grado de insuficiencia mitral.14,15

Cuando la presencia constante y la intensidad de la insuficiencia de la válvula mitral se han definido, el tratamiento y la programación de la intervención quirúrgica por el prolapso de la válvula mitral son idénticos a los de otras causas de insuficiencia mitral. Los síntomas adrenér-gicos, el dolor torácico atípico y las palpitaciones asociadas al prolapso de válvula mitral responden con frecuencia a la administración de betabloqueantes. En ocasiones, éstos son eficaces a dosis bajas (10 mg de propranolol 2 veces al día), aunque con frecuencia se necesitan dosis más altas.