Proctitis infecciosa: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La proctitis es una inflamación limitada a los 10 cm distales del recto.26 La proctitis infecciosa suele estar causada por enfermedades de transmisión sexual, como las infecciones por Neisseria gonorrhoeae y Chlamydia trachomatis.19 Hay que pensar en una proctitis ante cualquier paciente que refiere molestias rectales, tenesmo, eliminación de secreciones y estreñimiento.19 A veces la mucosa anorrectal ofrece un aspecto eritematoso y friable, asociado con frecuencia a secreciones mucopurulentas.

La gonorrea es la causa más frecuente de proctitis en los varones homosexuales. En las mujeres, habitualmente la gonorrea rectal es secundaria a un contagio del tracto genital; sin embargo, en un 6 % de estas mujeres el cultivo del cuello uterino resulta negativo.19 Aproximadamente el

50 % de los frotis rectales pueden mostrar resultados falsos negativos respecto a la gonorrea, por lo que el tratamiento empírico está siempre justificado cuando existe un alto grado de sospecha de la infección. Debido al aumento de cepas de N. gonorrhoeae productoras de penicilinasa, en lugar de la penicilina G procaína el tratamiento que ahora se recomienda es la ceftriaxona por vía intramuscular19,26 (tabla 91.4). También se recomienda realizar otro cultivo al cabo de 1-2 meses, ya que las tasas de fracaso del tratamiento pueden ser de hasta un 35 %.19

Chlamydia trachomatis se aísla en el 15 % de los varones homosexuales asintomáticos.19 A causa de la elevada frecuencia de enfermedades coexistentes, todos los pacientes

con gonorrea deben ser tratados también por una posible infección por Chlamydia (tabla 91.4). El linfogranuloma venéreo, causado así mismo por ciertas variantes séricas de C. trachomatis, puede producir proctocolitis, adenopatías inguinales y fístulas.26

Las infecciones víricas también causan proctitis. El virus del herpes simple puede ocasionar vesículas, úlceras, picor, fiebre, parestesias sacras, retención urinaria e impotencia sexual.19 En la exploración por anoscopia se encuentran eritema, ulceraciones difusas y, a veces, incluso pústulas.

La proctitis sifilítica habitualmente produce la aparición de múltiples chancros indoloros en la región anal o perianal. También pueden haber adenopatías inguinales, e incluso úlceras dolorosas si existe infección secundaria.19 Para el diagnóstico puede realizarse un examen en campo oscuro de los frotis o una serología luética. Después del tratamiento se recomienda realizar un seguimiento serológi-co durante 3-6 meses.