Preocupaciones sobre el desarrollo y crecimiento de la adolescencia

El adolescente acude al médico a menudo por sus preocupaciones sobre el desarrollo sexual y el crecimiento. En las mujeres los motivos de consulta más comunes son los problemas relacionados con el retraso de la menarquia. Si tiene 13-14 años y presenta signos de desarrollo puberal, como papilas mamarias (estadio 2 de Tanner), hay que tranquilizarla e informarla de que la menarquia tendrá lugar en un plazo de entre 2 y 5 años. A causa de los ciclos anovulatorios es normal que las menstruaciones sean irregulares durante los 2 primeros años. A veces las jóvenes también están preocupadas por ser demasiado altas. Si una mujer se halla en el estadio 4 de Tanner y menstrúa, en ella ha finalizado la mayor parte de su crecimiento. Puesto que los estrógenos ocasionan el cierre de las placas de creci-

miento epifisarias, después de la menarquia la estatura raras veces aumenta más de 6 cm.

En cambio, en los varones lo más frecuente es que se preocupen por su baja estatura, que a veces ocasiona bromas entre sus compañeros y puede afectar su autoestima. En los adolescentes la causa más frecuente de baja estatura es el retraso constitucional del desarrollo puberal, observándose un crecimiento lineal en las tablas de talla-peso seriadas. Aunque los antecedentes familiares revelan a veces un patrón de retraso del crecimiento y de maduración sexual, no se ha demostrado la existencia de un patrón hereditario específico.

En las mujeres la pubertad precoz se define como la aparición del desarrollo de las mamas o la aparición de vello pubiano antes de los 8 años de edad, y en los varones se define como un aumento de tamaño de los testículos antes de los 9,5 años. En las mujeres el retraso de la pubertad se define como la no aparición del desarrollo mamario hacia los 13 años o si han transcurrido más de 5 años desde el inicio de éste y la menarquia; en los varones se define como la ausencia de aumento de tamaño de los testículos hacia los 13,5 años o si han transcurrido más de 5 años desde el comienzo hasta el final del desarrollo puberal.7

En ambos sexos, como causa específica de retraso del crecimiento o de la maduración sexual hay que descartar enfermedades orgánicas del eje hipotálamo-hipófisis-gó-nadas, así como otras enfermedades sistémicas importantes. La mayoría de los pacientes que presentan una enfermedad orgánica, como deficiencia de la hormona del crecimiento o hipotiroidismo, no muestran un percentil determinado en la tabla de talla-peso del crecimiento, sino que los valores comienzan a desviarse de los patrones de crecimiento previos y alcanzan un valor meseta en el momento en que el trastorno se manifiesta clínicamente. En los retrasos constitucionales existe un momento en el bro-

te de crecimiento puberal donde parece que el paciente se queda retrasado.8 En el caso de la estatura baja, el estudio general que debe realizarse consiste en una historia clínica y exploración física completas, revisión de la evolución temporal del crecimiento lineal en la tabla de talla-peso, radiografía de la mano o la muñeca para determinar la edad ósea y quizás pruebas de laboratorio para descartar enfermedades inflamatorias intestinales, insuficiencia renal, anemia y deficiencia de las hormonas tiroidea y del creci-miento.9 El adolescente que presente una discrepancia inferior a 4 años entre la edad cronológica y la edad ósea determinada radiográficamente, es poco probable que presente una deficiencia de la hormona del crecimiento.