Pie plano: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Pie plano flexible

Todos los niños tienen el pie plano cuando nacen. Algunos de estos pies planos siguen siéndolo, no producen síntomas y representan una variación fisiológica normal. El pie normal puede tener aspecto de pie plano hasta los 2-3 años de edad. Las razones de ello radican en la laxitud ligamentosa, la flexibilidad del cartílago, el desarrollo neuromuscular y la presencia de grasa subcutánea ocupando espacio en el arco plantar. Con el tiempo, los ligamentos de apoyo del pie se estrechan cada vez más hasta formar el arco longitudinal y aumenta su grado de definición a medida que el niño crece con normalidad. Por lo tanto, es difícil realizar el diagnóstico clínico de un pie plano flexible antes de los 2 años de edad.

La causa radica fundamentalmente en la laxitud de los ligamentos que sustentan a los huesos formadores del arco plantar. Esta laxitud con frecuencia es familiar y algunas veces se asocia a los síndromes de Down, de Marfan y de Ehlers-Danlos, que cursan todos ellos con hiperlaxitud ligamentosa. El diagnóstico puede establecerse haciendo que el niño realice una flexión dorsal del dedo gordo o que se ponga de puntillas y observando la formación del arco plantar. Mirando desde atrás, a veces el niño muestra un calcáneo valgo mientras soporta peso, que se desplaza a la posición de varo cuando está de puntillas (un reflejo de la flexibilidad subastragalina).23

La evaluación radiográfica es útil para confirmar el diagnóstico, localizar las articulaciones mal alineadas y descartar otras posibilidades del diagnóstico diferencial. Para que los pies soporten peso, las radiografías deben realizarse en las proyecciones anteroposterior y lateral con el niño en bipedestación.

No es necesario ningún tratamiento para el pie plano flexible asintomático, ya que mejora de forma gradual con el crecimiento y el desarrollo; la máxima mejoría se observa hacia los 4 años de edad.3 No se ha demostrado que el uso en los niños asintomáticos de ortesis de apoyo consiga modificar el pronóstico clínico ni radiológico.23 En el niño que presenta un pie plano flexible sintomático, puede estar indicada la corrección con una ortesis. Son útiles los arcos longitudinales internos y si existe un calcáneo valgo se añade una cuña de talón interna.

Pie plano rígido

El pie plano rígido permanece cuando el niño está de pie y también cuando está sentado; puede deberse a un trastorno subyacente, como una infección, antiguos traumatismos, un astrágalo vertical congénito o una fusión tarsal. El pie plano rígido con peroneos normales (no espásticos) suele estar causado por una antigua infección del tarso, artritis reumatoidea o una lesión antigua que origina una anquilosis y deformidad que persisten tras la remisión de los síntomas del trastorno original.24 El pie plano rígido con espasmo asociado de los músculos peroneos se denomina pie plano espástico peroneal y la mayoría de las veces es secundario a fusión tarsal o, con menor frecuencia, a artritis de las articulaciones del tarso, tuberculosis o traumatismos antiguos. La disminución de la amplitud de

movimiento se debe sobre todo a la anquilosis; el espasmo peroneo es probablemente secundario a la tensión producida por la rigidez del tarso. Esta tensión ocasiona distensiones dolorosas que desencadenan espasmos musculares reflejos de los peroneos.24 También es frecuente la deformidad del pie secundaria a la parálisis cerebral. El pie plano espástico se observa de forma característica en los niños con diplejía ambulatoria, en cuyo caso el problema fundamental radica en la contractura del tendón de Aqui-les.25 Las fusiones tarsales pueden identificarse en las radiografías simples, pero a menudo son cartilaginosas y se observan mejor mediante la tomografía computari-zada (TC).

Los cirujanos ortopedas deben ser muy meticulosos cuando seleccionen a los pacientes candidatos de tratamiento quirúrgico. La cirugía del pie se caracteriza por un período postoperatorio de incapacidad que puede durar varias semanas o meses. Además, el paciente adolescente no es inmune a la distrofia simpática refleja. Por lo tanto, es esencial realizar un diagnóstico específico y discutir antes de la operación las expectativas de los resultados de la cirugía. El paciente con dolor difuso en el pie es un mal candidato para el tratamiento quirúrgico.