Periostitis tibial (“inflamación de la espinilla”): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La periostitis tibial es la lesión por sobrecarga más frecuente de los corredores no profesionales y se confunde a menudo con otros síndromes dolorosos de la extremidad in-ferior.25 Aunque con frecuencia a cualquier dolor en la zona tibial se le denomina “inflamación de la espinilla”, hay que hacer un buen diagnóstico diferencial del síndrome del compartimiento anterior, la tendinitis rotuliana y el esguince muscular simple. La causa primaria de la periostitis tibial es mecánica: un corredor, cuyo pie presenta una alteración mecánica, sobrecarga la inserción de alguno de los músculos de la pantorrilla. Si el deportista corre durante un tiempo excesivo sin ninguna fase de reposo, el aumento del ejercicio es excesivamente rápido y aparece la periostitis. Al cabo de 4 a 8 semanas de estas carreras de duración excesiva, el problema evoluciona y se rompen el periostio y la región cortical de la tibia.

Diagnóstico

La mayoría de los pacientes con este síndrome presentan pie plano, lo que al principio produce una tendinitis del músculo tibial posterior. El dolor se localiza en el tercio inferior de la cara tibial interna. En los pacientes con pie cavo, la tendinitis aparece en el músculo tibial anterior y el dolor se localiza por fuera, en la región media o superior de la tibia. Si están afectados otros músculos de la pantorrilla, a veces el paciente nota el dolor en la profundidad de la pierna y el cuadro clínico se parece al de una trombosis venosa profunda. Además, en estos pacientes existe una inflamación en la zona tibial posterior, por lo que el signo de Homan puede ser positivo. Ante un punto doloroso a la palpación, debe realizarse una exploración radiológica y prestar especial atención a la posible presencia de lesiones poco apreciables en la cortical ósea de la zona dolorosa.

Tratamiento

En la tabla 52.3 se muestra la estrategia de rehabilitación que debe seguirse en los pacientes con esta lesión. Son aspectos fundamentales el reposo adecuado y la reanudación escalonada del ejercicio, con fases cíclicas de reposo.26 Otras medidas de gran ayuda en el programa de entrenamiento de estos pacientes son los ejercicios de estiramiento agresivo de los músculos de la pantorrilla, la aplicación de hielo en la zona afectada dos veces al día y la administración de AINE. Si el trastorno persiste, se necesitarán or-tesis correctoras en los pacientes con pie plano o con pie cavo. En los corredores, los ejercicios de reforzamiento muscular al reanudar la actividad física facilitan la curación de la tendinitis y la adaptación al engrosamiento de la cortical.