Pérdida de audición causada por ruido: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La pérdida de audición causada por ruido (PACR) se conoce desde hace tiempo, pero no fue hasta 1983 cuando se promulgó la Hearing Conservation Act (ley para la conservación de la audición) y la protección auditiva fue añadida a las normas de la OSHA. La ley obliga a que los lugares de trabajo que superen un PEL de 85 decibelios (dB) en 8 horas (volumen de ruido con el que es necesario gritar para hacerse oír a un metro de distancia) cuenten con un programa de vigilancia. Alrededor de cinco millones de empleados trabajan en esas condiciones. Con 90 dB se exige protección auditiva. Por cada 5 dB de aumento, el PEL disminuye a la mitad del tiempo. Así pues, un trabajador puede estar expuesto a 95 dB durante cuatro horas y a 100 dB durante dos horas. La audición normal abarca desde 0 hasta 25 dB. En los casos típicos, la PACR comienza en el rango de 4.000 Hz y más adelante se extiende primero a las frecuencias más altas y después a las más bajas. El habla humana produce sonidos de 500 a 3.000 Hz; las vocales tienden a ser de tono más bajo y las consonantes de tono más alto. Así pues, los empleados pierden primero parte de la capacidad para distinguir entre consonantes, por ejemplo entre “caso” y “vaso”. Las pruebas se deben hacer tras un período de 14 horas de reposo auditivo. Una desviación anual superior a 10 dB después del reposo auditivo adecuado debe conducir al estudio más profundo y a la evaluación del lugar de trabajo. También se deben investigar aficiones ruidosas, como el tiro y el empleo de aparatos mecánicos24.