Pediculosis: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Existen tres especies de piojos que son parásitos del ser humano: el piojo de la cabeza (Pediculosis capitis), el del cuerpo (P. humanus corporis) y el púbico (Phthiruspubis). Los piojos se sujetan a los pelos agarrándose con sus tres pares de patas robustas. La hembra deposita sus huevos embebidos en una especie de goma insoluble en agua que los adhiere al eje del pelo. Los huevos hacen eclosión a la semana. Los piojos ingieren sangre a intervalos de pocas horas.

El piojo de la cabeza se observa con frecuencia en niños y en personas con el pelo largo. Son frecuentes las epidemias pequeñas en las escuelas, que se ven favorecidas si existe una higiene deficitaria. Las personas que presentan síntomas se quejan por lo general de prurito detrás de las orejas, uno de los puntos favoritos de los piojos para picar y chupar sangre. En esta zona se pueden observar pápulas pequeñas de color rojo intenso, que constituyen una reacción a la saliva del piojo. Con frecuencia se observan las liendres, que son pequeñas concreciones ovales blancas o de color claro sobre el eje del pelo.

El piojo corporal es más frecuente entre los vagabundos. Estos piojos no se agarran realmente al cuerpo, sino a la ropa, en particular a las costuras. El intenso prurito que se origina como consecuencia de la exposición a la saliva del piojo durante la succión de la sangre provoca excoriaciones extensas dispuestas de forma lineal. La pediculosis humanus corporis puede transmitir varias enfermedades por Rickettsia, como la fiebre de las Montañas Rocosas y la fiebre de las trincheras.2

El piojo del pubis se transmite fundamentalmente durante las relaciones sexuales, aunque también por otros medios. Este piojo prefiere las regiones apocrinas y por ello se localizan en las regiones púbica y anogenital, axilar y, con menos frecuencia, en el cuero cabelludo, cejas y pestañas. El prurito es menos intenso que en las enfermedades producidas por otros piojos, aunque las liendres se observan con facilidad. También puede aparecer una lesión de color gris pizarra en la zona de las picaduras, que probablemente esté constituida por los productos de la degradación de la sangre digerida por el insecto.

El tratamiento de las personas con pediculosis se lleva a cabo con lindano o con piretrinas. El lindano se debe utilizar con precaución en niños pequeños y quizá no debería usarse en ningún caso en lactantes y en mujeres embarazadas. Es importante conseguir una higiene adecuada, al igual que la limpieza y tratamiento de la ropa personal y de cama, especialmente en el caso de los piojos corporales. El control de la infestación originada en la escuela se facilita discutiendo el caso con el personal de salud de la escuela si es necesario.