Otros trastornos hemorrágicos: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Tendencia a la formación de hematomas

La tendencia a la formación de hematomas es una anomalía mal definida que conduce a la formación fácil de hematomas en las extremidades inferiores y el tronco.20 Resulta más común en las mujeres durante la época fértil de la vida. Se sospecha que la etiología radica en una disfunción plaquetaria causada por ingesta de ácido acetilsalicí-lico. Si no se encuentran alteraciones en los estudios de coagulación habituales, se puede aconsejar a los pacientes que eviten el ácido acetilsalicílico y se les informará de que la enfermedad sólo tiene importancia estética.

Coagulación intravascular diseminada

La coagulación intravascular diseminada (CID) es un síndrome caracterizado por el depósito acelerado de fibrina en los vasos sanguíneos y lisis de los hematíes. La producción desordenada de monómeros y polímeros de fibrina conduce a la formación de depósitos y tapones de fibrina difusos en la microvascularización. La hemorragia de la CID se debe a consumo de fibrina y sus procoagulantes. La CID puede constituir una complicación hemorrágica de muchas enfermedades graves (tabla 126.4). Las hemorragias pueden presentarse en la piel, el sistema nervioso central (SNC), el sistema GI, el sistema genitourinario y otras zonas. La CID puede asociarse con mortalidad alta, según la naturaleza y la gravedad de la causa. El diagnóstico se sospecha por la clínica y se confirma por los datos de laboratorio: aumento de productos de degradación de la fibrina, prolongación de los tiempos de protrombina y parcial de tromboplastina, disminución de los niveles de fibrina y trombocitopenia.

El tratamiento de la CID se basa en mantener las funciones vitales del paciente y corregir el proceso patológico subyacente. Se emplea heparina cuando existe evidencia de trombosis (gangrena de las extremidades o los dedos).21 Puesto que la CID agota los factores de la coagulación, se puede considerar la sustitución con crioprecipitado si no existe evidencia de trombosis y se aprecian signos de depleción de los factores de la coagulación.22 Se deben administrar concentrados de plaquetas a cualquier paciente con cifras por debajo de 20.000/mm3, o menores de 50.000/mm3 si además existe hemorragia.22