Nutrición

Numerosas personas de EE.UU., consumen una dieta hi-percalórica, rica en grasas y pobre en fibras. Por el contrario, la dieta ideal es la que mantiene un equilibrio calórico, limita las grasas al 30 % de las calorías totales y favorece el consumo de alimentos ricos en fibras.

Necesidades calóricas

Las necesidades calóricas de una persona están determinadas por su índice metabólico basal y por el nivel de actividad. El índice metabólico basal varía según el sexo, la edad y el estado de salud. En la tabla 8.6 se muestra una guía aproximada de las necesidades calóricas.

Para mantener un peso adecuado no basta con entender lo que son las necesidades calóricas, si no se conocen bien las calorías que contienen los diversos alimentos. Muchas personas no entienden lo que son las densidades calóricas de los alimentos, que para las grasas, las proteínas y los hidratos de carbono son 9, 4 y 3,4 kcal/g, respectivamente.

Grasas

Un 37 % de las calorías que consumen por término medio los norteamericanos proceden de las grasas; por el contrario, con objeto de reducir los riesgos para la salud, los expertos recomiendan que se limite la ingesta de grasas al 30 % de las calorías totales. Siguiendo esta recomendación, podrían ahorrarse 42.000 muertes cada año y la esperanza de vida media aumentaría unos 3 meses en las mujeres y 4 meses en los varones.32 La USPSTF ha recomendado que en las personas de más de 2 años deben limitarse las grasas de la dieta, sobre todo las saturadas.3 En particular, los adolescentes y los adultos deben limitar la ingesta total de grasas a menos del 30 % de las calorías totales, y la de grasas saturadas a menos del 10 % del mismo total. Los aspectos relacionados con las grasas de la dieta se estudian en el capítulo 119.

Fibras

Las fibras de la dieta poseen varias propiedades importantes. Son un medio para reemplazar las calorías procedentes de las grasas; además, aparte de esta sustitución calórica, las fibras hidrosolubles pueden disminuir los niveles de las lipoproteínas de baja densidad. Las fibras de la dieta también mejoran la función gastrointestinal. Las frutas, las verduras y los cereales son fuentes importantes de fibras.

Vitaminas y minerales

El papel de los suplementos de vitaminas y minerales resulta complicado, y algunos de sus aspectos se estudian en otros capítulos de la obra. Así, la administración de suplementos de ácido fólico antes de la fecundación y del parto se estudian en el capítulo 11, dedicado a la atención prenatal. La ingesta de sodio se estudia en el capítulo 75, dedicado a la hipertensión. La ingesta de calcio en el capítulo 122 que trata de la osteoporosis, y el hierro se estudia en el capítulo 125, dedicado a la anemia.

La USPSTF concluyó que no hay pruebas suficientes para recomendar los suplementos de vitaminas antioxidantes a la población general.3 Aunque algunos estudios observacionales afirman que las personas con dietas ricas

en antioxidantes viven más tiempo, la evidencia acerca de los suplementos vitamínicos es confusa. Piénsese en la vitamina A. Algunas personas que consumen dietas ricas en vitamina A viven más tiempo y presentan unas tasas de incidencia inferiores de cáncer de pulmón y de coronariopa-tía, pero la administración de suplementos de vitamina A a la población general es problemática por diversas razones: a) puede que los beneficios en los estudios observa-cionales procedan de otros carotenoides que no sean la vitamina A; b) la vitamina A es liposoluble y tóxica a dosis elevadas, y c) algunos datos no indican que se consigan beneficios con la administración de suplementos de vitamina A. Así, resulta posible que los beneficios en estos estudios observacionales se deban a otra sustancia o a una combinación de sustancias que también consumen las personas habituadas a dietas ricas en vitamina A. Algunos expertos creen que las vitaminas antioxidantes son beneficiosas para algunas poblaciones, como los pacientes con coronariopatías. Se necesitan más datos para conocer mejor el tema de la administración de suplementos de antioxidantes.

Directrices generales sobre la dieta

La dieta diaria recomendada consiste en 6-11 raciones de pan, cereales, arroz y pasta, y en 5-9 raciones de frutas y verduras. En la pirámide alimentaria de la figura 8.3 pueden apreciarse estas directrices. Son ejemplos del tamaño de una ración: una rebanada de pan, 1/2 taza de arroz cocinado, 1/2 taza de verduras cocinadas, 3/4 de taza de zumos, una taza de leche y 100 g de carne magra cocinada.

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