Neuropatías nutricionales y alcohólica: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Neuropatías nutricionales

Las neuropatías nutricionales están relacionadas con los déficit de vitamina B. Por lo general, aparecen de manera combinada, sobre todo en alcohólicos crónicos. Los pacientes con anorexia o bulimia, manías alimentarias o los pacientes con malabsorción también pueden presentar déficit de vitamina B. El cuadro clínico más frecuente de todas las neuropatías nutricionales es la polineuropatía simétrica distal, que suele cursar con disestesias urentes intensas en las plantas de los pies.

Neuropatía alcohólica

La polineuropatía relacionada con el alcoholismo crónico no se diferencia clínicamente de las producidas por los déficit vitamínicos. El alcohol provoca deficiencias al sustituir a la mayoría de los alimentos nutritivos en la dieta, al aumentar las necesidades de vitaminas del grupo B (que son necesarias para su metabolismo) y quizás interferir la absorción de las vitaminas. El alcohol también puede tener un efecto tóxico directo sobre los nervios periféricos; en algunos pacientes aparece neuropatía a pesar de seguir una dieta adecuada. El pronóstico es bueno, con recuperación completa, aunque lenta, en los pacientes que son capaces de dejar de beber y reanudan una dieta adecuada con suplementos polivitamínicos.

Déficit de vitamina B1 (tiamina)

El déficit de tiamina, o beriberi, aparece sobre todo en los alcohólicos crónicos. La forma típica es la encefalopatía de Wernicke-Korsakoff, aunque también puede manifestarse como una polineuropatía distal típica. Ambas entidades se tratan con inyecciones intramusculares de tiamina, 100 mg/12 horas, seguidas de 100 mg/día por vía oral.

Déficit de vitamina B6 (piridoxina)

Ciertos fármacos, principalmente la isoniacida y la dapso-na, interfieren en el metabolismo de la piridoxina y también pueden producir neuropatías periféricas. Puesto que se utilizan para el tratamiento de la lepra, que por sí misma puede provocar una neuropatía sensitiva, el cuadro clínico puede ser muy confuso. Los suplementos de piridoxina, 50 mg tres veces al día, pueden prevenir esta complicación. Por otra parte, las cantidades excesivas de piridoxina (más de 2 g/día) también pueden llegar a provocar una neuropatía sensitiva grave.17

Déficit de vitamina B12

Los síntomas iniciales del déficit de vitamina B12 pueden ser sólo parestesias vagas sin signos objetivos. Dado que las alteraciones hematológicas pueden no manifestarse hasta que las complicaciones neurológicas ya son irreversibles, es importante determinar los niveles plasmáticos de vitamina B12 en los pacientes con polineuropatías distales.