Neuropatías del plexo braquial: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La mayoría de las neuropatías del plexo braquial se deben a contusiones o a traumatismos penetrantes. Cualquier lesión sobre la axila o cualquier mecanismo que produzca un aumento violento del ángulo entre el hombro y la cabeza pueden estirar o incluso desgarrar algunos elementos del plexo. Esta lesión es la causa del síndrome de “ardor” (burner) o “pinchazo” (stinger) que aparece en los jugadores de fútbol americano, que provoca entumecimiento y parestesias temporales en el brazo, así como debilidad difusa en el brazo y en el hombro. La extensión directa de los tumores pulmonares apicales o la compresión en el síndrome de la abertura torácica pueden provocar dolor intenso en el hombro y la axila, acompañado con frecuencia de parestesias que se extienden hasta la mano. La afectación del plexo braquial en el cáncer de mama es relativamente frecuente. Muchas veces resulta difícil distinguir entre una plexopa-tía braquial metastásica y una lesión tardía provocada por la radioterapia.

La neuropatía braquial idiopática aguda (síndrome de Parsonage Turner) es un trastorno mal conocido que se caracteriza por la aparición de dolor rápidamente progresivo en el cuello y en el hombro, seguido al cabo de varios días de debilidad e hiporreflexia. Este trastorno se asocia algunas veces a la infección por el virus del herpes zoster; también puede tener una base autoinmune. A diferencia de la radiculopatía cervical provocada por la hernia discal, la debilidad del hombro y del brazo pueden ser intensas. La mayoría de los casos se resuelven de forma espontánea, aunque suele ser necesario utilizar analgésicos narcóticos y medidas de soporte, como fisioterapia.