Neumotórax: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El neumotórax se describe como la penetración de aire en el espacio pleural desde el pulmón o la pared torácica, produciendo un colapso parcial o total del pulmón afectado. Existen tres tipos de neumotórax.

Neumotórax espontáneo

El neumotórax espontáneo primario aparece repentinamente en personas sanas (casi siempre en varones altos y delgados) y puede ser secundario a la rotura de una bulla subpleural. Se ha encontrado una incidencia elevada de neumotórax espontáneo entre los fumadores y en algunas familias concretas.33,34 El neumotórax espontáneo secundario aparece en pacientes con neumopatía subyacente, como EPOC, tuberculosis, sarcoidosis y cáncer.

Los síntomas clínicos son: dolor torácico de inicio súbito en el lado del neumotórax y disnea. A menudo la exploración física revela constantes vitales normales, salvo taquicardia leve. El murmullo vesicular y el frémito táctil están ausentes o disminuidos en la exploración del tórax del lado afectado; las determinaciones de la gasometría arterial (GA) pueden descubrir hipoxia. Los pacientes con neumotórax espontáneo secundario presentan habitualmente síntomas más graves como consecuencia de la reducción de la función pulmonar basal. Las personas sanas con un pequeño neumotórax pueden presentar síntomas leves y hallazgos físicos inapreciables.34 La radiografía torácica resulta diagnóstica y muestra una zona transparente de espacio pleural carente del dibujo vascular normal que separa el borde del pulmón de la pared torácica.33

Las opciones terapéuticas se basan en el tamaño del neumotórax y en la gravedad de los síntomas. Los neumo-tórax pequeños que afectan a menos del 15 % del hemitó-rax suelen desaparecer sin tratamiento. En los grandes neumotórax o pacientes con síntomas graves hay que extraer el aire mediante la inserción de un tubo torácico de gran diámetro que permita la reexpansión del pulmón.

Las tasas de recidiva para ambos tipos de neumotórax espontáneos se sitúan en torno al 50 %, y la elección de tratamiento no parece influir sobre tales tasas de recurrencia. Se debe considerar la pleurodesis quirúrgica o química después de dos neumotórax espontáneos homolaterales, o cuando el tratamiento con tubo torácico durante 5-7 días no permita la reexpansión del pulmón.34

Neumotórax traumático

El neumotórax traumático puede producirse por un traumatismo torácico penetrante o no, así como por procedimientos invasivos como broncoscopia, toracocentesis, colocación de una vía central, ventilación mecánica y reanimación cardiopulmonar. La mayoría de los neumotórax traumáticos producidos en los hospitales actuales es yatro-génica, debido a los numerosos procedimientos invasivos que se realizan. Los síntomas, la exploración física y los hallazgos radiológicos se parecen a los del neumotórax espontáneo. El tratamiento se basa en el tamaño del neumo-tórax y en los síntomas; por lo demás, los neumotórax traumáticos resultantes de un traumatismo torácico directo requieren toracostomía con tubo, puesto que a menudo existe hemotórax.33,34

Neumotórax a tensión

El neumotórax a tensión puede ser secundario a un neu-motórax espontáneo o traumático y supone una urgencia

muy grave. La tensión aparece cuando el aire penetra libremente en el espacio pleural durante la inspiración, pero no puede escapar durante la espiración. La consecuencia de esa válvula unidireccional es un colapso pulmonar adicional, con desviación de la tráquea y desplazamiento del mediastino hacia el lado contrario al neumotórax. Los pacientes con un neumotórax a tensión presentan distrés respiratorio agudo y dilatación de las venas del cuello, desviación traqueal y ausencia de murmullo vesicular en el lado afectado. El riesgo de colapso cardiovascular es inmediato, a no ser que se inicie rápidamente el tratamiento. La introducción inmediata de una aguja de gran diámetro (calibre 16) en la cavidad pleural afectada, en el segundo espacio intercostal, libera el aire retenido, alivia la presión y produce una rápida mejoría del gasto cardíaco y de la presión arterial. Después de este procedimiento de urgencia se lleva a cabo una radiografía de tórax y se coloca un drenaje torácico para prevenir la recurrencia.33,34