Morderse las uñas en el niño: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Ocurre en hasta el 45 % de los adolescentes y con menor frecuencia en los niños menores de 12 años. Aunque suele ser un hábito inofensivo, puede producir paroniquia, caída de la uña e incluso trastornos dentales. Al ser un hábito poco atractivo, se han estudiado diversos tratamientos. Ha conseguido eliminarse en un 15 % de los niños tratando las uñas con sustancias amargas, en un 40 % con el método de inversión del hábito y en el 57 % usando respuestas sus-titutivas.21 En este último caso se decía a los pacientes que cuando sintieran la necesidad de morderse las uñas, cerrasen el puño o aferrasen un objeto durante 3 minutos. También se les dijo que cuidasen sus uñas y recortasen las cutículas de manera regular. Las sustancias de gusto amargo son baratas y fáciles de administrar, pero no suelen ser eficaces para suprimir el hábito. Para tener éxito lo mejor es que los pacientes hayan decidido dejar de morderse las uñas y que así estén motivados para tener las manos ocupadas en otras cosas.

En un estudio para valorar el tratamiento farmacológico del hábito, Leonard et al evaluaron a 25 adultos en un estudio cruzado, a doble ciego y de 10 semanas de duración mediante el uso de clorhidrato de clomipramina y clorhidrato de desipramina. Para eliminar el hábito, el primero demostró unos resultados significativamente mejores que el segundo.22 Estos investigadores también observaron que era muy difícil encontrar individuos que quisieran participar en el estudio y finalizarlo.