Miliaria: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La miliaria (exantema por calor) es un trastorno frecuente debido a la obstrucción de las glándulas sudoríparas. Se produce una respuesta inflamatoria al sudor que se extravasa a través del conducto lesionado ocasionando la aparición de lesiones papulares o vesiculares. Suele ocurrir tras la exposición repetida a entornos cálidos y húmedos. La miliaria puede aparecer a cualquier edad, pero especialmente en la lactancia e infancia.15

Una de las formas más frecuentes de miliaria es la cristalina, en la que la obstrucción se produce cerca de la superficie de la piel, con acumulación del sudor debajo del estrato córneo. Aparece una vesícula de paredes finas con escaso o ningún eritema. Este trastorno se observa a menudo en

lactantes o en pacientes encamados y se puede tratar con compresas frías y ventilación para evitar la transpiración.

La miliaria rubra se observa con frecuencia en pacientes susceptibles de cualquier grupo de edad cuando se exponen a un calor intenso. La oclusión en este caso se produce en la sección intraepidérmica del conducto sudoríparo. Como resultado, el eritema es más intenso, a veces con un halo rojo, o difuso y asociado a pápulas y vesículas. En ocasiones, la erupción se torna pustulosa (miliaria pustulosa). Por lo general se experimenta una sensación de pinchazos de intensidad leve, más que un verdadero prurito. Este trastorno es autolimitado aunque se alivia con aplicación de inmersiones de frío (húmedo o seco). A menudo, una loción esteroidea de baja concentración (p. ej., loción de triamcinolona al 0,025 o 0,1 %) alivia los síntomas.8