Micosis dérmicas: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Existen varias micosis capaces de provocar una infección profunda. Algunos ejemplos son la cromomicosis, el mi-cetoma, la prototecosis y la esporotricosis. Esta última, aunque infrecuente en Norteamérica y en Europa, es la más frecuente de todas.

La esporotricosis es una infección profunda crónica causada por Sporothrix schenckii, un hongo presente en todo el mundo en la madera en descomposición. La infección aparece de forma esporádica en Norteamérica y en Europa, pero es la infección micótica profunda más frecuente en México.2 Se produce por inoculación traumática, por lo general en las manos o en los pies. Se han descrito

5 variedades de esta infección. La esporotricosis linfocutá-nea es la más frecuente, apareciendo múltiples tumefacciones rojoazuladas a lo largo de la cadena ganglionar linfática que drena el punto de la inoculación primaria. La esporotricosis cutánea fija puede aparecer en personas con inmunidad previa al microorganismo, lo cual limita la lesión a una agrupación de formaciones verrugosas en el lugar de la inoculación. La esporotricosis diseminada puede aparecer en pacientes inmunodeprimidos, surgiendo múltiples nódulos papulosos inflamados en todo el cuerpo tras la diseminación hematógena del microorganismo. La espo-rotricosis mucocutánea está presente cuando se afectan la piel y las mucosas. Por último, la esporotricosis sistémica extracutánea puede afectar los huesos, las grandes articulaciones, los ojos, los músculos y los riñones. Esta enfermedad es especialmente peligrosa, aunque infrecuente. El yoduro potásico por vía oral es por lo general suficiente para tratar las formas de la enfermedad limitadas a la piel. En los casos graves se deberá considerar la administración de amfotericina, flucitosina, itraconazol o ketoconazol.34