Mantenimiento de la atención sanitaria en los adolescentes

Una técnica útil para entrevistar a los adolescentes consiste en hacer preguntas directas que no impliquen amenaza: “¿A qué escuela vas? ¿En qué curso estás? ¿Cómo te sientes en la escuela?”, seguidas a continuación por otras preguntas de respuestas progresivamente más abiertas. También es importante estar a solas con el adolescente el tiempo

suficiente y no abrumarlo para que responda a las preguntas. Para ahorrar tiempo y conseguir unas respuestas más completas resulta útil utilizar cuestionarios que los adolescentes puedan cumplimentar antes de la entrevista.

Para recordar los aspectos importantes que deben tratarse con el adolescente durante la visita es útil recordar la regla mnemotécnica SAFE TEENS (adolescentes seguros) que se muestra en la tabla 22.4.12 Al igual que con cualquier entrevista, antes de iniciar la anamnesis estructurada, hay que dejar que el adolescente manifieste sus preocupaciones.

Hasta un 20 % de los adolescentes no están bien vacu-nados.13 En este grupo de edad son inmunizaciones importantes la dosis de recuerdo contra el tétanos y la difteria (Td) entre los 11 y los 12 años. En todas las mujeres deberá hacerse también un cribado de la rubéola y se preguntará sobre los antecedentes, las vacunaciones previas y se determinarán los valores de anticuerpos antirrubéola.13 Si el adolescente no ha recibido una dosis de recuerdo de la vacuna triple vírica (sarampión/rubéola/parotiditis) desde la infancia, hay que administrársela. Se recomienda la vacunación contra la hepatitis B en todos los adolescentes no vacunados con anterioridad. En los adolescentes de alto riesgo debe realizarse también la prueba de la tuberculina (PPD) y administrar algunas vacunas específicas, como la antigripal.

En los adolescentes sexualmente activos debe realizarse el cribado de las enfermedades de transmisión sexual y proporcionarles información sobre el riesgo de adquisición del VIH. Las pruebas deberán efectuarse en aquellos casos en los que esté indicado.

Al igual que en los niños, resulta aconsejable vigilar el crecimiento mediante una tabla de talla-peso lineal, anotando el estadio de Tanner en cada visita para tener un registro del desarrollo puberal. En cada visita también hay que tomarse unos minutos para analizar los aspectos principales del desarrollo y para ofrecer consejos preventivos (tabla 22.5).

Exploración física

En las mujeres la primera exploración pélvica debe hacerse tras iniciarse de la actividad sexual o cuando los síntomas exijan realizar un frotis de Papanicolaou (Pap) y cultivos, si son necesarios. Si no existen síntomas, no es necesario realizar una exploración pélvica antes de iniciar la actividad sexual. Es importante que esta exploración constituya una experiencia lo más positiva posible para la paciente, para demostrar así que se la respeta y facilitar el cumplimiento de futuras exploraciones. El uso de un espéculo pediátrico suelen conseguir que la exploración sea menos dolorosa. Debe efectuarse despacio y explicando a la adolescente los motivos de su realización. En las jóvenes tiene una especial importancia cubrirlas con tallas y que esté presente un ayudante durante la exploración.

También es importante explicar a los varones qué partes de la región genital van a explorarse y el motivo. Si durante la exploración se produce una erección, para no turbarle es importante comentar con el paciente que constituye un suceso normal.

Durante la exploración general deben tratarse aspectos como la anatomía normal, enseñar a las mujeres cómo deben autoexplorarse las mamas y a los varones (si ya han superado el estadio 4 de Tanner) cómo autoexplorarse los testículos. Estos aspectos ayudan a los adolescentes a tener conciencia de su cuerpo y a entender la importancia que tiene saber cuidarse uno mismo.