Leucoplasia: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Leucoplasia es un término inespecífico que describe cualquier placa hiperqueratósica blanquecina y fija que aparece en una superficie mucosa, que no es característica de otra enfermedad. Para muchos anatomopatólogos el término leucoplasia implica atipia celular y por lo tanto carcinoma in situ; sin embargo, tal y como se utiliza en la actualidad es un término clínico con el que se describen lesiones

que varían desde estados hiperqueratósicos benignos hasta el carcinoma.

La incidencia de la leucoplasia es más elevada en los varones y en las personas mayores de 40 años de edad. Aproximadamente el 50 % de las lesiones leucoplásicas se localizan en la mucosa bucal, el surco alveolar del maxilar inferior o en la lengua.7 También se afectan con frecuencia el labio inferior, el surco alveolar del maxilar superior y el paladar. Los factores asociados al desarrollo de leucoplasia son: tabaco (fumado o mascado), alcohol, infecciones bucales, irritación crónica de la mucosa bucal como consecuencia de maloclusión dentaria o de prótesis dentarias que ajustan defectuosamente y exposición de la mucosa y del borde libre del labio inferior a rayos ultravioleta.7,8

La presentación clínica de la leucoplasia puede ser variable, aunque tal y como indica su nombre, la lesión básica es una placa blanca que puede oscilar desde una zona plana blanca y ligeramente transparente a lesiones palpables induradas y fisuradas. Algunas lesiones pueden tener un aspecto macroscópico papilomatoso o con pliegues, notándose ásperas a la palpación. Aunque el color es generalmente blanco, las leucoplasias pueden ser grises, amarillas o incluso pardas en grandes fumadores de cigarrillos.

La leucoplasia debe ser diferenciada de la candidiasis, que se elimina fácilmente de la mucosa frotando con una torunda de gasa y del liquen plano, que tampoco puede ser eliminado por fricción. No se puede predecir el nivel histológico de las lesiones a partir del aspecto clínico; por ello, la biopsia es esencial para el diagnóstico de las lesiones leucoplásicas. Aproximadamente el 10 % de las leucopla-sias resultan ser un carcinoma invasor en la primera biop-sia o sufrir más tarde una transformación maligna.7 El tratamiento preventivo debe ir dirigido a la eliminación de los presuntos factores causales, como la exposición a la luz ultravioleta, la maloclusión, el tabaco y el alcohol. Una vez que se identifica la existencia de displasia o atipia en la lesión, las opciones terapéuticas son la crioterapia y la extirpación quirúrgica.