Lesiones por radiación no ionizante: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Radiación de radiofrecuencia y microondas

La radiación de radiofrecuencia (RF) y de microondas (MO) produce ionización molecular mediante vibración y rotación de moléculas, en particular las de aquellas con carga asimétrica. El riesgo de lesión aumenta con la intensidad de la radiación y la proximidad de la fuente.

Estas lesiones suelen observarse en obreros que trabajan con equipos para sellar plásticos o en labores relacionadas con la fisioterapia y las comunicaciones por radio. Las lesiones se caracterizan por desnaturalización de las proteínas y necrosis tisular en la zona de exposición. En general se aprecia una reacción inflamatoria, seguida por formación de cicatrices. Entre los efectos no térmicos se incluyen las cataratas.

La parte corporal expuesta aparece caliente, con una sensación de zumbido u hormigueo y aspecto de quemadura solar. Entre los demás síntomas cabe citar irritabilidad, cefalea, dolor, fotofobia, disfagia, anorexia, retortijones abdominales y náuseas.

Radiación infrarroja

La exposición a radiación infrarroja (longitud de onda entre 750 y 3 millones de nm) es más frecuente en soldadores, trabajadores del vidrio y horneros. Se produce lesión térmica de la piel pero son más susceptibles la córnea, el iris y el cristalino. La protección física con cobertura de los ojos y la piel proporciona el principal método de prevención.

Radiación visible

La luz visible (longitud de onda 400-750 nm) es causante de lesión a través de reacciones estructurales, térmicas y fotoquímicas. El ojo es el órgano más sensible. Las fuentes de lesión comprenden luz solar, lámparas de alta intensidad, rayos láser, focos de luz potentes e instrumentos de soldadura.

Radiación ultravioleta

Cuanto mayor sea la longitud de onda de la radiación ultravioleta (UV) (100-400 nm) más intensa será su actividad biológica. Resultan especialmente comunes las lesiones oculares por acción térmica y la lesión cutánea por reacciones fotoquímicas. Estas lesiones se encuentran en personas que trabajan con soldadores, unidades láser o dispositivos germicidas.11-14

Láser

La energía eléctrica se aplica a un cristal o gas para producir una luz coherente monocromática, muy colimada, que forma un haz estrecho con el mismo plano de polarización. El haz de luz resultante (láser) puede tener una intensidad extremadamente alta y en general está dentro de la gama de luz UV.

El láser causa lesión sobre todo en el ojo y la piel por mecanismos fotoquímicos y mecánicos, en especial coagulación de las proteínas retinianas. El aumento de temperatura puede provocar “vaporización explosiva” de las células. En el ojo se producen quemaduras retinianas y lesiones de la córnea, mientras que en la piel predominan las quemaduras térmicas.15

Tratamiento

La fotoqueratoconjuntivitis se manifiesta con síntomas de dolor intenso, fotofobia, lagrimeo y sensación de arenilla en los ojos 6 a 12 horas después de la exposición. Una sola exposición breve puede provocar síntomas, pero al aumentar la duración y la intensidad, disminuye el período de la-tencia y se agrava la sintomatología. Los párpados pueden aparecer eritematosos y tumefactos y el examen del ojo puede ser normal o revelar tinción punteada de la córnea. Las alteraciones son típicamente bilaterales. El tratamiento es sintomático, con aplicación de compresas frías, parches oculares, sedación suave y permanencia en una habitación oscura. Se desaconsejan los anestésicos oftálmicos.

Las lesiones cutáneas varían desde el eritema hasta la formación de ampollas evidentes. Estas lesiones se suelen tratar de un modo similar a las quemaduras solares, y pueden conducir a engrosamiento y pérdida de elasticidad de la piel. Las quemaduras extensas pueden provocar respuestas sistémicas como el shock. Las reacciones fototóxicas y fotoalérgicas se deben habitualmente a medicamentos, fármacos bacteriostáticos y perfumes. Son frecuentes las lesiones cutáneas premalignas y malignas, entre ellas la que-ratosis actínica, el queratoacantoma y la melanosis de Hutchinson. Resulta común la progresión hacia el carcinoma basocelular, el carcinoma espinocelular y el melanoma maligno. El riesgo es mayor en personas de piel clara.

Prevención

El entrenamiento de los trabajadores, los supervisores y los usuarios es esencial en el empleo correcto del equipo y las medidas de seguridad, con instrucciones en las etiquetas que deben seguirse de forma cuidadosa. La protección del equipo para evitar emisiones, su mantenimiento correcto, el ajuste de los instrumentos, las prendas de seguridad, las cremas antisolares y, lo que es más importante, el empleo de gafas de seguridad, tienen importancia primordial para la prevención.11,15,16