Lesiones por frío (Hipotermia, congelación, eritema pernio (sabañones) y pie de inmersión): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Los trabajos con exposición al frío, las actividades atléticas invernales, la acampada al aire libre y las operaciones militares en invierno aumentan el riesgo de lesiones por frío. Son más susceptibles los pacientes alcohólicos, los de edad avanzada, incapacitados, diabéticos o con enfermedad cardíaca y los soldados en combate. Ciertos medicamentos, en especial los fármacos cardiológicos y antipsicóticos, reducen la tolerancia al frío. Las bebidas alcohólicas aumentan la pérdida de calor por vasodilatación.

La atención cuidadosa a los primeros signos de aviso en forma de escalofríos, falta de coordinación y letargia permite detectar el problema antes de que progrese. El empleo de mantas, la eliminación de las prendas de vestir húmedas, los líquidos templados y el cobijo en un lugar resguardado pueden salvar la vida del paciente.

Tienen importancia la altitud y la aclimatación al frío, así como la forma física general, sobre todo en trabajadores de ciertas industrias como la construcción y la minería. En los ancianos y en los pacientes que toman medicamentos cardiológicos e hipotensores tiene importancia particular la aclimatación a la altura.

Hipotermia

Fisiopatología

El metabolismo es la fuente de calor corporal en un medio ambiente frío. La humedad y la transpiración aumentan la

pérdida de calor por convección y evaporación. La temperatura central puede disminuir por debajo de 35 °C cuando la temperatura del aire es de 18,3 °C o, en caso de inmersión, cuando la temperatura del agua es de 22,2 °C. El mantener la temperatura central representa la clave de la prevención y el tratamiento.

Cuadro clínico

En los casos típicos existen antecedentes de exposición a temperaturas ambientales frías, prendas de vestir inadecuadas, trastornos médicos previos, consumo de medicamentos o abuso de drogas. Los primeros síntomas comprenden somnolencia, habla balbuciente, trastornos de la coordinación, debilidad y letargia. El paciente puede presentar una piel tumefacta y fría.

Los síntomas tardíos abarcan letargia, estupor, pérdida de conciencia y disminución de los reflejos. La exploración puede revelar pulso débil o ausente, hipotensión, frecuencia respiratoria lenta y disminución de la temperatura esofágica o rectal hasta 25-35 °C. El hemograma, la bioquímica sérica, las pruebas de función tiroidea, la gasometría arterial, el electrocardiograma (onda J en QRS-ST) y la radiografía de tórax quizá muestren disritmias, deshidrata-ción o neumonía.

Tratamiento

En el lugar donde se ha producido el problema el recalentamiento se puede conseguir con mantas eléctricas, sacos de dormir, radiadores o piedras calientes introducidas en bolsas. Se administran líquidos templados (no calientes) poco a poco, y el cambio de las prendas de vestir por otras templadas y secas puede acelerar la recuperación.

En el departamento de urgencias al individuo se le hará entrar en calor con lentitud a lo largo de un período de 2-3 horas para evitar el shock por recalentamiento. Junto con estas medidas se procede a la rehidratación y la corrección de los desequilibrios acidobásicos y electrolíticos. Puede ser útil la inhalación de oxígeno templado si se dispone de él. En casos graves quizá sea necesaria la diálisis peritoneal con solución de Ringer lactato a 43 °C y una velocidad de intercambio de 10 a 12 l/h. Si se emplea el baño templado, la temperatura del agua se debe mantener a 40-42 °C.

Congelación

Fisiopatología

Conforme desciende la temperatura se enlentece la perfusión, lo que permite la formación de cristales en las extremidades, las orejas y la nariz. A 15 °C se produce lesión tisular por trombosis e isquemia. Los tejidos se congelan a – 3 °C.

Cuadro clínico

Los casos leves pueden cursar con entumecimiento, hormigueo y prurito en la piel. En los casos graves pueden encontrarse parestesias, rigidez y piel edematosa y blanca.

Diagnóstico diferencial

La congelación puede imitar la llamada “enfermedad del dedo blanco” inducida por vibración (común en la industria de la construcción) y el fenómeno de Raynaud.

Tratamiento

La sustitución de los guantes y las orejeras por otros secos y templados acelera la recuperación. El recalentamiento se puede obtener mediante contacto con prendas de vestir o piel templadas, pero es preferible evitar el masaje. En los casos graves el médico debe decidir, antes de proceder al recalentamiento, si resulta probable que se repita la congelación, puesto que los ciclos repetidos de congelación y descongelación rompen más células y aumentan la lesión. El recalentamiento lento se obtiene colocando la extremidad en agua a 40-42 °C hasta que se descongele (el paciente notará dolor) y después se deja expuesta al aire. En ocasiones son necesarios la amputación y los injertos.

Eritema pernio (sabañones)

Fisiopatología

La exposición prolongada al frío seco produce rotura de capilares y extravasación de fluidos.

Cuadro clínico

En los casos típicos estas lesiones aparecen rojas, prurigi-nosas y edematosas, y pueden progresar hacia la ulceración con formación de cicatrices.

Tratamiento

La elevación de la extremidad, el recalentamiento suave y la exposición a temperatura ambiente templada suelen restaurar la función capilar. Está contraindicado el masaje cutáneo.

Pie de inmersión (pie de trinchera, pierna de refugio)

Fisiopatología

La inmersión prolongada en agua fría causa rotura capilar e isquemia.

Diagnóstico

Durante la fase isquémica (inmediata) los pies aparecen fríos, tumefactos y con aspecto céreo. En la fase hiperémica (2-3 días después de la exposición) se aprecian dolor intenso, tumefacción, enrojecimiento, formación de ampollas, linfangitis y equimosis. Durante la fase poshiperémi-ca (10-30 días) se encuentran parestesias, sensibilidad al frío e hiperhidrosis. Los casos graves pueden cursar con ce-lulitis, gangrena y tromboflebitis.

Tratamiento

Es necesario secar a conciencia y templar poco a poco al paciente con atención cuidadosa a la nutrición general. El tratamiento de las infecciones bacterianas puede resultar difícil y las infecciones micóticas persisten a veces durante mucho tiempo.4-6