Lesiones por calor (Agotamiento por calor y golpe de calor: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El personal militar, los jóvenes, los atletas, los ancianos, las personas con enfermedad cardíaca y las que trabajan al aire libre son especialmente susceptibles a las lesiones por calor. Además, ciertos fármacos como anfetaminas, cocaína y an-ticolinérgicos disminuyen la transpiración y aumentan el riesgo de tales lesiones.

El entrenamiento, las prendas de vestir apropiadas, el reposo suficiente y las bebidas correctas (no soda, té o café) disminuyen el riesgo. La aclimatación bajo condiciones controladas, con aumento progresivo de la actividad en ambientes cálidos, puede resultar especialmente útil en atletas, reclutas militares y mineros. Quizá sean necesarias medidas especiales para proteger a los ancianos durante las olas de calor, sobre todo si el grado de humedad es alto.

Agotamiento por calor

Fisiopatología

Se producen situaciones de urgencia cuando el cuerpo es incapaz de disipar en forma adecuada el calor producido por la actividad metabólica y las condiciones ambientales. El hipotálamo controla la termorregulación mediante va-sodilatación con aumento consiguiente del flujo de sangre hacia la piel. La disipación del calor se produce por mecanismos de radiación, conducción, convección y evaporación del sudor. A temperaturas superiores a 35 °C la mayor parte del calor corporal se pierde por medio del sudor, un mecanismo que se convierte en ineficaz cuando la humedad sube por encima del 75 %.

Cuadro clínico

En los casos típicos existe una historia de ejercicio intenso en ambiente cálido con ingesta inadecuada de agua. Los síntomas de las lesiones por calor comprenden cefalea, sensación de inestabilidad, náuseas, vómitos, debilidad muscular, trastornos visuales y enrojecimiento. Entre los signos clínicos se incluyen transpiración profusa, piel caliente, húmeda y pálida, y taquicardia.

Tratamiento

En el lugar donde se ha producido el problema, el objetivo consiste en disminuir la temperatura central del sujeto y rehidratarlo, para lo que se le aflojan las prendas de vestir, se le humedece la cara, se le traslada a una zona sombreada, se le hace reposar y se le administran fluidos orales hasta que aparece la diuresis. En el hospital es común la presencia de hemoconcentración, hipernatremia y azoemia; el tratamiento debe comenzar antes de recibir los resultados de laboratorio. El aire acondicionado de la sala de urgencias puede enfriar al paciente en forma adecuada, pero quizá sea necesario aplicar paños húmedos y fríos en la frente y en los costados.1,2

Golpe de calor

Fisiopatología

Conforme se eleva la temperatura corporal central y fracasan los mecanismos de disipación del calor, aumenta la demanda metabólica y se agotan las reservas de energía. Fracasan los sistemas enzimáticos celulares, se eleva la permeabilidad de las membranas celulares y se produce un estado de shock. Los pacientes con golpe de calor relacionado con el ejercicio presentan flujo sanguíneo alto en los músculos, y la producción de calor supera la capacidad de los mecanismos de refrigeración del cuerpo. En los ancianos, la exposición térmica intensa durante las horas de calor provoca deshidratación progresiva durante varios días.

Cuadro clínico

De modo habitual existe historia de cambios súbitos del estado mental después del ejercicio en ambiente cálido. La exploración del paciente muestra taquicardia, hipotensión o normotensión y taquipnea. La temperatura corporal suele ser de al menos 40,5 °C aunque puede disminuir con el enfriamiento durante la exploración. Los signos neurológi-cos comprenden irritabilidad, confusión, ataxia, convulsiones, postura descorticada y coma. En los ancianos el cuadro puede comenzar con un estado de coma. La piel suele aparecer seca y cálida debido a vasoconstricción. Los casos graves y avanzados pueden evolucionar hacia el colapso cardiovascular y la coagulación intravascular diseminada. Se necesitan hemograma completo, pruebas de función hepática y renal, determinación de isoenzimas cardíacas y gasometría arterial para evaluar la extensión de la deshi-dratación y el trastorno del equilibrio acidobásico. Las pruebas de coagulación pueden ser anormales y el análisis de orina quizá muestre concentración alta y presencia de mioglobina.

Diagnóstico diferencial

Las sobredosis de drogas legales o ilegales, las intoxicaciones con fines homicidas o suicidas, el ictus y el infarto de miocardio pueden causar cuadros similares al del golpe de calor.

Tratamiento

En el lugar donde se ha producido el problema tiene una gran importancia disminuir la temperatura central mediante eliminación de las prendas de vestir innecesarias, pulverización de la cara con agua templada, aumento del flujo de aire y suministro de líquidos orales si el individuo conserva la conciencia. Durante el transporte pueden ser necesarios oxígeno y soporte respiratorio. Una vez en el hospital se evaluará con rapidez la situación cardiopulmo-nar y se aplicarán las medidas de apoyo necesarias. Se debe obtener acceso venoso inmediato y la depleción de volumen se corrige con dextrosa/solución salina normal o dex-trosa/solución salina a mitad de concentración. Es necesario vigilar la temperatura central y la diuresis. A veces hay que emplear el enfriamiento mediante evaporación con pulverización de agua templada y ventilador para disminuir la temperatura, pero se tendrá cuidado para prevenir el enfriamiento excesivo. Se deben evitar los escalofríos que aumentan la temperatura corporal, y puede ser necesario el diazepam a dosis de 2-5 mg p.o. o i.m. Los trastornos de la coagulación sanguínea se pueden corregir con plasma fresco congelado y plaquetas.

Complicaciones a largo plazo

Las complicaciones renales, hepáticas, miocárdicas y cerebrales, por ejemplo coma, estupor o ictus, pueden ser transitorias o persistentes según la edad del individuo, las enfermedades previas y la intensidad del golpe de calor.1-3