Lesiones pélvicas con arrancamiento: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Las inserciones óseas del sartorio [espina ilíaca anterosu-perior (EIAS)], el recto femoral (espina ilíaca anteroinferior) y los músculos de la región posterior del muslo (tuberosidad isquiática) pueden ser arrancadas individualmente por tracción excesiva y súbita de los músculos respectivos (contracción muscular aguda contra una resistencia fija). El cuadro típico se caracteriza por aparición brusca de dolor intenso tras una aceleración o desaceleración súbita y forzada. El dolor y la tumefacción localizados en la zona de la lesión y el aumento de las molestias con la flexión contrarresistencia sugieren el diagnóstico, que se confirma en las radiografías simples (fig. 111.3). Ciertos detalles sutiles pueden oscurecer el diagnóstico y la RM proporciona un medio más sensible y exacto para establecerlo. El arrancamiento de los músculos de la región posterior del muslo resulta especialmente común en los adolescentes, en los que todavía persisten las apófisis.

El tratamiento de las lesiones por arrancamiento se basa en la aplicación de hielo, reposo y uso de muletas con descarga de peso en los dedos del pie durante 4 o 6 semanas. Una vez que han cedido el dolor y la hinchazón se necesitan ejercicios de estiramiento y fortalecimiento antes de reasumir la actividad normal, para prevenir la formación de prominencias óseas en el lugar de la lesión. Cuando existe desplazamiento significativo del fragmento arrancado es necesaria la consulta con el cirujano ortopeda.