Lentigo maligno: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El lentigo maligno, con tendencia a convertirse en melanoma, aparece durante la edad media a tardía de la vida en forma de una mácula aislada que se localiza en una región expuesta de la piel. Presenta de forma característica bordes irregulares y coloración variada, que oscila desde el pardo al negro. El tamaño de las máculas varía entre uno y varios centímetros. Desde el punto de vista histológico, el lentigo maligno se identifica por la proliferación profusa de melanocitos en la capa basal de la epidermis y debe ser distinguido de la queratosis seborreica precoz, las manchas café con leche y los nevos. Si resulta imposible realizar una biopsia con extirpación simple de toda la lesión por su tamaño o localización, se pueden hacer pequeñas biopsias en sacabocados para establecer el diagnóstico. En algunos casos está justificada la derivación a un dermatólogo o a un cirujano plástico especializados para el tratamiento de las lesiones de gran tamaño.