Insuficiencia respiratoria: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La respiración es un proceso fisiológico complejo que consiste en la captación de oxígeno y en la eliminación de anhídrido carbónico, proceso que implica el movimiento de los gases y la circulación de la sangre. La insuficiencia respiratoria es un término que describe el deterioro de este proceso, de tal modo que el intercambio gaseoso es insuficiente. Las causas de insuficiencia respiratoria son múltiples, como lo son las del subgrupo de casos de insuficiencia respiratoria que reciben la denominación de síndrome de distrés respiratorio del adulto (SDRA).

En el contexto clínico, la insuficiencia respiratoria se define de ordinario a través de las cifras de la gasometría arterial (GA). La combinación de hipoxia e hipercapnia (habitualmente definidas como PO2 < 60 mmHg y PCO2 >

50 mmHg respectivamente, en personas por lo demás sanas), indica la presencia de insuficiencia respiratoria. En las personas con neumopatía crónica se debe confiar más en el cuadro clínico, puesto que estos pacientes pueden tener unas cifras previas de GA fuera del intervalo normal. Algunos autores recomiendan en estos pacientes que el diagnóstico de insuficiencia respiratoria se base sólo en criterios clínicos.1,2

Las manifestaciones clínicas de la insuficiencia respiratoria varían en función de sus causas subyacentes. La hipo-xia se caracteriza al principio por agitación y perturbación del razonamiento y puede confundirse con una intoxicación alcohólica. La hipoxia más intensa se traduce en depresión miocárdica y cianosis. A veces, la cianosis no se identifica hasta que la PO2 es inferior a 40 mmHg. Los signos característicos de la hipercapnia son confusión y somnolencia, con coma y muerte posterior si la situación no se corrige con rapidez.

Los primeros pasos para tratar la insuficiencia respiratoria consisten en establecer y mantener una vía aérea permeable, sea orotraqueal, endotraqueal o mediante tra-queostomía. El segundo paso es administrar oxígeno. En los pacientes que respiran espontáneamente se puede llevar a cabo con cualquiera de las diversas mascarillas que existen y que suministran diferentes concentraciones de oxígeno en el aire inspirado. Los pacientes intubados necesitan soporte ventilatorio mecánico mientras se aclaran y se tratan las causas de insuficiencia respiratoria. Todos los pacientes necesitan una vigilancia intensiva de su oxigenación y del estado acidobásico, basada en principio en la pulsioximetría y controles de GA. Los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica subyacente pueden beneficiarse del tratamiento broncodilatador (aminofilina y ^-agonistas) y de los corticoides.1

El pronóstico de los pacientes con insuficiencia respiratoria depende de la etiología. Si el tratamiento inmediato revierte el proceso subyacente, los pulmones sanos se recuperan. Los pulmones enfermos no tienen la misma capacidad regenerativa que los normales y el pronóstico es desfavorable. Además de tratar intensivamente la enfermedad del paciente, el médico de familia puede ayudarlo a él y a la familia a adoptar decisiones informadas sobre las opciones de tratamiento.