Insuficiencia cardíaca

La insuficiencia cardíaca (IC) se define como la incapacidad del corazón para generar un gasto cardíaco suficiente como para suplir las necesidades metabólicas de los tejidos corporales en reposo o durante la actividad. Esta definición es amplia e incluye la insuficiencia sistólica y la diastólica, la insuficiencia cardíaca con gasto cardíaco elevado, y el cor pulmonale. El adjetivo “congestiva” sólo resulta apropiado cuando existen signos o síntomas de sobrecarga de volumen sistémica o pulmonar, debida típicamente a la retención de agua y de sodio secundaria a la activación del eje neurohumoral (sistema renina-angiotensina-aldosterona y sistema de la arginina-vasopresina) en la IC.

La insuficiencia cardíaca afecta a más de 3 millones de personas en EE.UU. y es la única enfermedad cardiovascular importante que muestra una incidencia y prevalencia crecientes. Se cree que dos factores que contribuyen a este fenómeno son los incrementos en la esperanza de vida y los avances médicos que han reducido la morbididad y la mortalidad atribuibles a la mayor parte de las enfermedades cardiovasculares. El diagnóstico de IC supone unos gastos sanitarios anuales en EE.UU. de más de 10.000 millones de dólares, de los cuales se estima que la mitad podrían ahorrarse si se mejorara el tratamiento ambulatorio. Sin embargo, a pesar de los tratamientos modernos, la morbididad y la mortalidad asociadas a la IC siguen siendo elevadas, resultando como promedio una mortalidad del

10 % a un año, y del 50 % a los 5 años.1

Las causas de IC se muestran en la tabla 79.1. La enfermedad coronaria es en la actualidad la causa más frecuente, y en EE.UU. supone la etiología de la IC en casi el 70 % de los pacientes que presentan disfunción sistólica. La mio-cardiopatía dilatada idiopática, la enfermedad valvular cardíaca y la miocardiopatía hipertensiva son otras causas frecuentes.

La insuficiencia diastólica (lusitrópica) aparece cuando el ventrículo izquierdo se vuelve rígido y no distensible, con unas presiones de llenado ventricular izquierdo elevadas. La función sistólica en general está conservada, y la fracción de eyección es normal, pero el gasto cardíaco se encuentra reducido. Con mucha frecuencia la insuficiencia diastólica es el resultado de una hipertensión o una enfermedad coronaria previas. Aunque la prevalencia de la IC

diastólica en el ámbito de la atención primaria es desconocida, los estudios de los centros terciarios sugieren que hasta un 40 % de los pacientes con IC pueden presentar sobre todo una disfunción diastólica primaria.2 Es importante identificar la disfunción diastólica, porque determinados tratamientos de la disfunción sistólica (diuréticos, digoxi-na) pueden empeorar el estado clínico del paciente.

En atención primaria la IC con gasto elevado se observa con poca frecuencia. Resulta importante identificarla porque las enfermedades que la provocan (tabla 79.1) responden con frecuencia al tratamiento.