Infecciones del tracto urinario durante el embarazo: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Las embarazadas con ITU experimentan un riesgo aumentado de dar a luz hijos de peso bajo al nacer, prematuros, prematuros con peso bajo o pequeños para la edad gesta-cional. Además, también aumenta la probabilidad de parto prematuro, hipertensión/preeclampsia, anemia y amnioni-tis. Existen pruebas convincentes de que la ITU disminuye el peso al nacer de los lactantes por facilitar el parto prematuro, más que por retrasar el crecimiento11.

El riesgo de pielonefritis por bacteriuria previa al parto puede llegar al 30 %. La identificación y la erradicación de la bacteriuria disminuyen ese riesgo hasta menos del 5 %. Se calcula que la prevalencia de bacteriuria previa al parto oscila entre el 2 % y el 12 %, y que aumenta en relación con la edad, la paridad y el nivel socioeconómico bajo.12

Se ha sugerido que el momento óptimo para el cribado de la infección del tracto urinario en todas las embarazadas oscila alrededor de las 16 semanas de gestación. Aunque la primera visita prenatal suele tener lugar antes de la semana 16, un método práctico para el cribado consiste en hacer un cultivo de orina en la primera visita. Si es negativo no se necesitan más cultivos, a menos que exista historia de ITU previa o que aparezcan síntomas. Si el cultivo revela > 105 unidades formadoras de colonias (UFC)/ml, se debe repetir para mejorar la especificidad de un solo resultado. Si el cultivo repetido también es positivo, se administra tratamiento para la bacteriuria asintomática.12

Como en las mujeres no embarazadas, E. coli es la causa más común de ITU durante el embarazo y se encuentra en más del 80 % de todos los cultivos. Entre los demás gérmenes se incluyen especies Enterobacter, especies Klebsiella, especies Proteus, enterococos y Staphylococcus saprophyticus.

La primera preocupación relacionada con el tratamiento durante el embarazo es la seguridad de los antibióticos. Se consideran razonablemente seguras las penicilinas, las cefa-losporinas y la metenamina. Se debe actuar con precaución cuando se empleen sulfamidas [reacción alérgica, kernicte-rus, deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD)], aminoglucósidos (toxicidad renal y sobre el VIII par craneal), nitrofurantoína (neuropatía, deficiencia de G6PD), clinda-micina (reacción alérgica, colitis seudomembranosa) y esto-lato de eritromicina (hepatitis colestásica).12,13

Para la bacteriuria asintomática se emplea un ciclo de 3 a 7 días con antibióticos elegidos teniendo en cuenta la seguridad. Existe poco apoyo para el tratamiento mediante una sola dosis, aunque en las embarazadas con historia de ITU recidivante o en las que desarrollan ITU al principio del embarazo se puede emplear una sola dosis profiláctica después del coito. Se consideran dosis orales únicas, apropiadas para su empleo después del coito, las de 250 mg de cefalexina o 50 mg de nitrofurantoína.14 La pielonefritis se trata igual que en las mujeres no embarazadas.12