Incontinencia anal: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La incontinencia anal es la pérdida de control en la emisión de ventosidades y heces.17,20 La incontinencia anal tiene numerosas causas; algunas de ellas se muestran en la tabla 91.2. En los pacientes jóvenes puede deberse a malformaciones anorrectales congénitas, megacolon secundario a estreñimiento crónico o a traumatismos del complejo esfinteriano anal.17,20 La colitis ulcerosa es capaz de producir unos abscesos anorrectales que destruyen la musculatura de los esfínteres. También las masas lesio-nales (carcinoma), el prolapso rectal o unas hemorroides

de gran tamaño pueden ocasionar trastornos mecánicos del cierre anal, con la posterior incontinencia.17

Las mujeres ancianas presentan un riesgo especialmente alto de incontinencia, ya que en ellas tiene lugar una progresiva desnervación de la musculatura del suelo de la pelvis, secundaria a traumatismos previos propios del parto.20 Los procesos relacionados con el envejecimiento disminuyen las presiones esfinterianas en reposo, incrementan el

tiempo de tránsito de las heces por el colon y disminuyen la sensibilidad a la distensión rectal en ambos sexos. Presentan un riesgo particular de incontinencia anal los pacientes ancianos debilitados o con demencia. En ellos, con el fin de reducir el problema el médico debe esforzarse para establecer hábitos adecuados, como defecar cada día y consumir dietas ricas en fibra y agentes que aumenten el volumen de las heces.

En los ancianos, la incontinencia anal se asocia a menudo a impactación fecal.17 Ésta ocurre cuando se forma en el recto una gran masa firme de heces que no se eliminan a causa de defecaciones incompletas.21 La impactación fecal puede tratarse por tacto rectal, rompiendo con suavidad la masa con un dedo enguantado o un instrumento apropiado, y retirando así las heces espesas.17,21