Hipocondría: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

En la tabla 34.3 se presentan los criterios diagnósticos del DSM-IV para la hipocondría. El paciente con hipocondría tiene un temor intenso a presentar una enfermedad grave; el temor causa un deterioro de la función, y persiste por mucho que se intente tranquilizarle al respecto. La preva-lencia estimada de la hipocondría es del 4 % al 9 % en las consultas de medicina general.9

La hipocondría puede iniciarse a cualquier edad y se observa por igual en ambos sexos. Puede fluctuar, y puede adquirir un carácter crónico, aunque se estima que entre una tercera parte y la mitad de los pacientes presentan una recuperación significativa.11 La hipocondría puede ser el síntoma principal de una depresión mayor, y los estudios realizados han demostrado que casi la mitad de los pacientes con hipocondría transitoria sufren un trastorno de ansiedad o un trastorno depresivo; un 75 % presentan al menos un diagnóstico del Eje17 (trastorno clínico psiquiátrico u otro trastorno que centre la atención clínica). Los pacientes con hipocondría presentan unos síntomas reales. Al igual que en todos los trastornos somatomorfos, los pacientes con hipocondría tienen que ser examinados cuidadosamente por el médico de familia para descartar la presencia de una enfermedad grave, aunque no se tranquilizan por la ausencia de alteraciones en las exploraciones realizadas. A menudo resulta útil presentar los resultados normales de las pruebas junto con una afirmación de que aunque resulte tranquilizador que los resultados no muestren una enfermedad grave, deberán continuarse las visitas de manera regular para vigilar la posible aparición de nuevos signos de enfermedad (no síntomas) en el futuro. A algunos pacientes con hipocondría se les ha asignado un diagnóstico de fatiga crónica, malestar u otros. La Clasificación Internacional de Enfermedades y Problemas de Salud Relacionados (CIE-10) patrocinada por la Organización Mundial de la Salud, incluye un diagnóstico de neurastenia (literalmente, falta de energía nerviosa), que rara vez se establece en EE.UU., pero que se utiliza a menudo en otros países para los pacientes con hipocondría.11 La teoría etiológica de esta enfermedad que cuenta con más apoyo es la hipótesis de amplificación, que propone

que la hipocondría es el resultado de una sobreinterpreta-ción catastrofista de las sensaciones corporales normales.11 El tratamiento del paciente hipocondríaco es similar al que se aplica en el trastorno por dolor y en el trastorno de so-matización.