Hiperparatiroidismo e hipercalcemia: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El hiperparatiroidismo produce hipercalcemia, un trastorno médico frecuente, a través de un aumento de la reabsorción ósea; en el 80 % de los casos está causado por un adenoma benigno funcionalmente autónomo. La mayoría de los casos restantes se deben a una hiperplasia paratiroi-dea, idiopática o familiar.17 En raras ocasiones pueden existir adenomas múltiples, un carcinoma de paratiroides o una producción ectópica de PTH por una neoplasia maligna. Las causas de hipercalcemia debidas a aumento de la

reabsorción ósea son las metástasis, la enfermedad de Paget, el hipertiroidismo y la inmovilización. La hipercalce-mia puede ocurrir también a causa de una hipoelimina-ción renal de calcio (diuréticos tiacídicos, litio) o por aumento de la absorción intestinal del calcio (sarcoidosis, intoxicación por vitamina D). La aplicación prolongada de un torniquete puede ocasionar una falsa elevación de los niveles séricos de calcio.

Manifestaciones clínicas

El hiperparatiroidismo se descubre con frecuencia al detectar una hipercalcemia en unas pruebas bioquímicas de rutina. En ocasiones una historia clínica meticulosa puede revelar los sutiles síntomas psicológicos provocados por la hipercalcemia: ansiedad, indecisión, pérdida de energías, preocupación excesiva e irritabilidad. La hipercalcemia puede presentarse tanto de forma aguda como crónica, junto con letargia, náuseas, vómitos, polidipsia, poliuria, trastorno de la función renal, nefrocalci-nosis, atrofia muscular, bradicardia y alteraciones electro-cardiográficas (acortamiento del intervalo QT).

Diagnóstico

En la mayoría de los laboratorios se consideran elevados unos niveles séricos de calcio superiores a 10,5 mg/dl; sin embargo, como casi la mitad del calcio sérico total está fijado a las proteínas, a veces es preciso realizar un ajuste si también existe una variación del nivel sérico de éstas. Un aumento de las proteínas de 1 g/dl, aumenta el calcio sérico total aproximadamente 0,8 mg/dl. Puesto que los niveles de calcio pueden variar, los resultados que demuestren elevaciones mínimas (10,5-11,5 mg/dl) deben comprobarse varias veces; en estos casos, en el proceso de toma de decisiones se utiliza el valor medio, no el valor más bajo. Si existe la posibilidad diagnóstica de cáncer, son pruebas útiles la radiografía de tórax, la gammagrafía ósea y, en los varones, la determinación del antígeno prostático específico (PSA) y la fosfatasa alcalina. En los pacientes con enfermedad de Paget las radiografías de los huesos son muy características; también los pacientes con sarcoidosis o tuberculosis pueden presentar unas radiografías de tórax anormales. Si se sospecha un hiperparatiroidismo, es esencial determinar el nivel sérico de PTH.

Tratamiento

El aspecto fundamental del tratamiento de la hipercalcemia es tratar la enfermedad subyacente. En los pacientes con síntomas mínimos, el tratamiento crónico puede realizarse con diversas medidas, todas ellas útiles: mantenimiento de una hidratación adecuada, limitación del calcio de la dieta, diuréticos de asa (los diuréticos tiacídicos están contraindicados, ya que aumentan la reabsorción renal de calcio), los corticoides orales a la dosis eficaz más baja (en los pacientes con neoplasias o sarcoidosis) y los fosfatos por vía oral. En los pacientes con hipercalcemia aguda sintomática, es mejor realizar el tratamiento en el hospi-tal.18 En los pacientes sintomáticos con hiperplasia o adenomas paratiroideos es necesario el tratamiento quirúrgico. En cambio, es objeto de controversia el tratamiento quirúrgico del hiperparatiroidismo asintomático o sinto-

mático leve y, en muchos de estos pacientes se realiza un tratamiento conservador.