Fractura de la cúpula astragalina: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Las fracturas del astrágalo representan entre el 0,14 % y el 0,90 % de todas las fracturas. Puesto que el astrágalo contiene siete articulaciones con estructuras adyacentes, existe una amplia variedad de patrones de lesión: defectos os-teocondrales de la cúpula astragalina (fig. 111.5), fracturas del tubérculo posterior, fracturas de la apófisis lateral, fracturas por aplastamiento, fracturas del cuello del astrágalo y fracturas por desgarro del cuerpo del astrágalo a lo largo de planos diferentes. Muchas veces las radiografías iniciales parecen normales, pero el dolor y la inestabilidad recurrentes exigen más investigación para descartar una lesión osteocondral de la cúpula del astrágalo.

Los síntomas de dolor, hinchazón recidivante, inestabilidad del tobillo y sensación de que la articulación “cede” son muy sugestivos de osteocondritis disecante (OCD) de la cúpula astragalina (fig. 111.5). Puesto que la reabsorción ósea tarda tiempo en producirse, las radiografías de seguimiento pueden demostrar una línea de fractura, esclerosis o formación de quistes. La gammagrafía ósea está indicada si las radiografías repetidas no muestran alteraciones significativas, pero la historia y la exploración física proporcionan un alto índice de sospecha.

Es necesario clasificar en estadios la OCD de la cúpula astragalina para seleccionar el tratamiento apropiado: estadio I, compresión del hueso subcondral sin rotura del cartílago; estadio II, desprendimiento parcial del fragmento osteocondral; estadio III, desprendimiento total del fragmento osteocondral que permanece en el cráter; estadio IV, fragmento osteocondral desplazado y suelto en la articu-lación.44 Los estadios I, II y III con lesión de la parte medial del astrágalo se pueden tratar mediante escayola corta con descarga de peso durante 6 semanas. Se recomienda la derivación al cirujano ortopeda para decidir los detalles del tratamiento tanto quirúrgico como no quirúrgico.