Foliculitis, furúnculos, ántrax: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La foliculitis consiste en la aparición de pústulas amarillentas alrededor de los folículos, especialmente en las zonas intertriginosas. La enfermedad afecta con mayor frecuencia a los varones, en particular a aquellos que viven en climas húmedos y cálidos. Los diabéticos son muy propensos a este tipo de lesión. En la exploración, las pústulas se encuentran rodeadas por una banda fina de eritema. Por lo general el tratamiento adecuado consiste en medidas que mejoren la higiene y en la aplicación de antisépticos o antimicrobianos tópicos, como mupirocina o bacitraci-na.10 Cuando la enfermedad afecta la región de la barba

está indicado el cambio frecuente de la maquinilla de afeitar. Cuando la afectación es extensa, resulta útil administrar antibióticos antiestafilocócicos sistémicos.

La foliculitis del baño caliente, un tipo especial de folicu-litis, merece mención aparte. Tras utilizar instalaciones de baño o jacuzzi con escasas medidas higiénicas puede aparecer una foliculitis. El agente etiológico es Pseudomonas aeruginosa. La enfermedad es autolimitada en la mayoría de los pacientes, y resulta poco frecuente la aparición de una enfermedad grave. Se han observado casos de sepsis, aunque por lo general sólo sucede en pacientes inmunode-primidos.6

Los furúnculos pueden considerarse como una extensión de la foliculitis y una forma más agresiva de la misma. Son zonas de inflamación e infección que se pueden extender a través de la dermis y alcanzar el tejido subcutáneo. Pueden aparecer en cualquier superficie que no soporte peso y son particularmente frecuentes en las zonas de fricción, en la región nasal y en el oído externo. Los furúnculos son más frecuentes en adolescentes y en personas con escasas medidas higiénicas, seborrea, diabetes o in-munodeficiencia. En la exploración se observa una lesión fluctuante y dolorosa, con una zona central de necrosis y licuefacción. También puede existir un eritema circundante y, con frecuencia, adenopatías. El tratamiento del furúnculo es, preferentemente, el drenaje, sin que se necesite establecer tratamiento antibiótico obligado tras el mismo. Sin embargo, algunas lesiones faciales tienen la capacidad de ocasionar una trombosis del seno cavernoso como resultado del drenaje venoso a través de la vena angular. Por este motivo, los furúnculos localizados por encima de una línea imaginaria que va desde la comisura de los labios hasta el lóbulo de la oreja, deben ser tratados de forma más agresiva con antibióticos antiestafilocócicos, además del drena-je.2 Los fármacos recomendados por vía sistémica son las penicilinas sintéticas resistentes a la penicilinasa (p. ej., di-cloxacilina), eritromicina, cefalosporinas orales de primera generación (p. ej., cefalexina) y clindamicina. En algunas ocasiones se precisa ingreso hospitalario y administración de antibióticos por vía intravenosa, medidas que se deben tener en cuenta en pacientes con afectación sistémica.

El ántrax es una colección localizada de furúnculos, con múltiples fístulas que los comunican. Se observa con mayor frecuencia en la nuca, en varones mayores de 40 años. El tamaño de muchos ántrax, así como la presencia de fístulas múltiples, complican el tratamiento quirúrgico. Se deben utilizar antibióticos antiestafilocócicos y medidas locales. Las lesiones importantes pueden precisar un des-bridamiento extenso, siendo útil consultar con un cirujano.

La hidradenitis supurativa está relacionada anatomopa-tológicamente con los furúnculos. La enfermedad no afecta por lo general las propias glándulas sudoríparas, sino que tiende a estar limitada a las estructuras pilosebáceas. Es más frecuente en los varones y en individuos que padecen acné conglobata. La exploración física revela la presencia de lesiones furunculoides, a menudo múltiples, en las axilas, región inguinal, escroto, labios mayores o monte de Venus. El drenaje es necesario y está justificada la administración de antibióticos antiestafilocócicos sistémicos. En pacientes con predisposición a la acné conglobata es útil el ácido retinoico. La humedad de las zonas de presentación suelen favorecer las infecciones secundarias por gérmenes gramnegativos, por lo que se deben realizar cultivos del material de drenaje para dirigir el tratamiento antibiótico. A menudo resulta necesario consultar con un cirujano y proceder a la escisión de la zona infectada, en particular cuando se han producido recidivas múltiples de la infección con cicatrización y formación de varios tractos fistulosos.