Fístulas anales: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Una fístula anal es un tracto granulomatoso crónico que conecta dos superficies tapizadas de epitelio.8,17 Las fístulas simples suelen tener una sola abertura hacia la piel externa y una abertura interna al conducto anal o a la mucosa rectal. Las fístulas más complicadas presentan a veces una evolución clínica compleja y pueden presentar múltiples aberturas al exterior. La pared del tracto fistuloso está tapizada por una dura y gruesa capa de tejido fibroso.17

Las fístulas anales son muy frecuentes tras los abscesos piógenos.8,17 Pequeños abscesos localizados en las criptas a lo largo de la línea pectínea pueden actuar como reservorio de bacterias entéricas y producir infecciones repetidas.17 El 75 % de las fístulas anales son bajas o interesfinterianas bajas.17 Estas últimas se extienden hacia arriba a partir de la piel situada entre los esfínteres externo e interno y después discurren a través del esfínter interno hasta la línea pectínea.

Las fístulas anales aparecen sobre todo en varones de mediana edad.17 Los pacientes refieren a menudo antecedentes de un absceso previo que se rompió espontáneamente ocasionando secreciones crónicas de aparición intermitente.17 Es habitual que las fístulas anales sean indoloras, aunque si se asocian a una enfermedad intestinal inflamatoria los pacientes pueden presentar otros síntomas propios de este trastorno. Al visitar a un paciente con una fístula anal hay que preguntar sobre la existencia de cambios de los hábitos intestinales, eliminación de moco y sangre por las heces, dolor abdominal y pérdida de peso.

La piel del ano puede revelar la presencia de una sola abertura del tracto fistuloso o de muchas. A veces la abertura se localiza en el vértice de un nódulo rojo o rosado formado por tejido de granulación y, al palpar la piel perianal, sale pus a través de la misma. Para identificar el trayecto de la fístula puede inyectarse con suavidad una solución con un colorante o introducir una sonda. No se recomienda el uso de la sonda en la consulta del médico de familia, ya que puede ocasionar seudotractos y deformar la anatomía de la región.8 Al paciente con una fístula hay que derivarlo al cirujano para que realice un tratamiento definitivo.8

Existen numerosas técnicas quirúrgicas y de ablación para las fístulas. La mayoría de los autores recomiendan abrir el tracto fistuloso y conseguir la cicatrización por granulación de la herida o mediante un cierre primario.17 También pueden coserse sedales (hechos con bandas de goma o seda) a través de la fístula e irlos apretando de manera progresiva, con lo que se consigue la necrosis de los tejidos su-prayacentes y la exteriorización del tracto fistuloso.17