Fibroma no osificante: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El fibroma no osificante es una anomalía común, conocida también como defecto cortical fibroso. Se considera un trastorno del desarrollo más que una neoplasia. Se observa sobre todo en niños y las localizaciones más frecuentes corresponden al fémur, la tibia y el peroné. El diagnóstico se suele establecer por el cuadro radiográfico y es frecuente encontrar estas lesiones como hallazgos casuales cuando se hacen radiografías por otras causas. Las lesiones están bien delimitadas, son lobulares, radiotransparentes y se localizan en la corteza metafisaria. Muchas veces existe una capa fina intacta de hueso cortical subperióstico. El tamaño puede variar desde pocos milímetros hasta 5 cm. En general estas lesiones no producen síntomas y se hallan en alrededor de un tercio de los niños.27 Las lesiones mayores pueden causar dolor y predisponer a la fractura. Estos fibromas no tienden a transformarse en neoplasias malignas y muchas veces desaparecen de modo espontáneo.