Estreñimiento: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Es difícil conocer la incidencia y la prevalencia del estreñimiento, ya que existen varias definiciones y ocurre que a menudo los pacientes se automedican. Se ha estimado que la prevalencia del estreñimiento es del 16 % en los niños pequeños, del 6 % al 20 % en los adultos y de hasta un 67 % en las personas ingresadas en residencias.1-3 La definición más aceptada de estreñimiento implica un número de defecaciones semanales de 3 o menos asociado a la necesidad de hacer un esfuerzo para conseguirlo.

Síntomas

Los niños con estreñimiento presentan antecedentes de emisión infrecuente de heces asociada a esfuerzos o llanto al defecar. Los niños con dolor al defecar pueden llegar a retener voluntariamente las heces. La encopresis puede ser secundaria al paso de heces líquidas por una impactación fecal. Los adultos refieren defecaciones poco frecuentes, esfuerzos para defecar y, a veces, un tiempo de defecación prolongado.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza sobre todo mediante la historia clínica y la exploración física. Debe llevarse a cabo siempre una anamnesis detallada de la dieta y los fármacos. En el diagnóstico diferencial de las causas de estreñimiento crónico figuran distintos tipos de trastornos: metabólicos (hipotiroidismo, hipercalcemia), intestinales intrínsecos (estenosis, neoplasias), neurológicos, psiquiátricos y con-génitos (enfermedad de Hirschsprung). Según los datos de la historia clínica, la exploración física puede incluir también estudios más meticulosos del abdomen, del recto, de

la pelvis y del sistema nervioso. Las pruebas de laboratorio que el médico puede solicitar dependen de la historia clínica y la exploración física; por ejemplo, pueden consistir en la determinación de la calcemia, pruebas tiroideas, sangre oculta en heces y una radiografía simple de abdomen. En los pacientes con hemorragia y pérdida de peso debe realizarse una colonoscopia o una sigmoidoscopia flexible con enema opaco. En ausencia de estos síntomas puede realizarse simplemente un enema opaco.2

Tratamiento

La mayoría de los pacientes con estreñimiento pueden tratarse mediante modificaciones de la dieta y de los hábitos. En los adultos se aumentan las fibras de la dieta hasta como mínimo 20-25 g de fibras solubles e insolubles.4 Hay que decir a los pacientes que defequen de manera regular, sobre todo después de comer, ya que así se aprovecha el reflejo gastrocólico. Si el tratamiento dietético fracasa, a veces es necesario administrar fármacos, sobre todo como tratamiento inicial. En los pacientes con dificultades para ingerir la cantidad suficiente de fibras en la dieta puede utilizarse el psyllium, a razón de 1-2 cucharaditas al día, aumentando la dosis si es preciso. Otros agentes disponibles son emolientes como el docusato sódico (50-200 g/día), lubricantes como el aceite mineral (media o una cucharadita al día en los adultos y de media a tres en los niños), soluciones salinas como el citrato de magnesio (11-18 g), estimulantes como el bisacodilo (5-15 mg/día) y agentes hiperosmolares como la lactulosa (15-30 ml/día).4 En las primeras fases del tratamiento a veces es preciso administrar enemas.

Aspectos familiares y comunitarios

Hay que enseñar a los pacientes y a sus familiares la frecuencia normal de las defecaciones y la importancia que tienen el ejercicio físico adecuado, la hidratación y la ingesta de fibras en la dieta. Debe desaconsejarse la utilización frecuente de laxantes.