Espondilólisis – espondilolistesis lumbar: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La espondilólisis (fractura del istmo vertebral o pars inter-articularis) aparece como consecuencia de una hiperexten-sión forzada y repetida de la columna vertebral. La espon-dilolistesis (deslizamiento de una vértebra por encima de otra) puede aparecer a causa de una degeneración de la carilla articular producida por la espondilólisis. Los gimnastas preadolescentes son los que presentan el máximo riesgo de espondilólisis, aunque ésta también se observa en otros deportistas, como levantadores de pesos, corredores, nadadores que practican el estilo mariposa o el salto de trampolín, y en los jugadores de fútbol americano.21 En un estudio exhaustivo presentaban espondilólisis hasta un 10 % de las gimnastas adolescentes.22 La espondilolistesis suele aparecer en adolescentes de mayor edad, sobre todo a nivel L5-Si, y su pronóstico es peor que el de la espondiló-lisis aislada.

Diagnóstico

El deportista suele referir un dolor de espalda unilateral que empeora cuando realiza una rotación del tronco. Suele asociarse a un espasmo regional de la musculatura pa-raspinal y de las pantorrillas. El dolor de la espondiloliste-sis puede producir unos síntomas radiculares que siguen la distribución L5-Si. En ocasiones las radiografías de la columna anteroposterior y lateral no revelan la afectación del istmo vertebral, por lo que además siempre hay que solicitar una proyección oblicua. Si existe una sospecha diagnóstica y las radiografías son normales, debe limitarse la actividad física del paciente hasta repetir las radiografías al cabo de 4 a 6 semanas. La gammagrafía ósea con tecne-cio-99 es una exploración con buena sensibilidad para la detección de las fracturas o reacciones por tensión en el istmo vertebral.

Tratamiento

En ambos procesos es esencial el reposo. Para el seguimiento del proceso de curación pueden usarse las gam-magrafías óseas, aunque su coste a veces resulta prohibitivo; por otra parte, la desaparición de los síntomas es un buen indicador de curación. Siempre y cuando los síntomas mejoren progresivamente, el deportista puede seguir

entrenándose en deportes que no impliquen una hiperex-tensión o rotación de la columna (p. ej., ir en bicicleta o subir escaleras). En estos casos está justificado derivar al paciente a un fisioterapeuta para la realización de ejercicios de estabilidad de la columna.

La espondilolistesis poco importante puede tratarse de modo conservador, limitando las actividades del paciente hasta la desaparición del dolor. En los deportistas que reanudan su deporte tras la desaparición de la sintomatología, para hacer un seguimiento de su evolución pueden solicitarse radiografías cada 4-6 meses. La espondilolistesis más acusada (desplazamiento del cuerpo vertebral > 25 %) también puede tratarse de modo conservador, pero no debe permitirse al paciente la realización de deportes que impliquen colisión o fuertes contactos. Si el paciente con espondilolistesis presenta un dolor intenso o una irritación radicular persistente, pueden probarse las ortesis de sujeción o incluso el tratamiento quirúrgico.23