Erupciones medicamentosas: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Existen varios tipos de erupción como reacción a los medicamentos. Las manifestaciones dermatológicas son las siguientes: erupciones maculopapulosas (o morbiliformes), urticaria, lesiones hiperpigmentadas fijas, reacciones de fotosensibilidad, vesículas y ampollas, lesiones acneiformes y prurito generalizado. A veces ocurren reacciones dermatológicas muy graves que ponen en peligro la vida, como un síndrome de Stevens-Johnson, una necrólisis epidérmica tóxica, un síndrome de hipersensibilidad y una enfermedad del suero.31,32

Los pacientes con frecuencia toman varios medicamentos, y pueden padecer otras enfermedades simultáneas y la erupción inducida por el fármaco puede que no aparezca hasta después de varios días de la toma (a veces, semanas). Todos estos factores combinados hacen difícil atribuir de

forma definitiva una erupción particular a una sustancia concreta. Sólo cuando la erupción aparece tras la administración de una sustancia en particular, desaparece al dejar de tomarla y se reproduce al readministrarla -habiendo quedado excluidas otras causas- se puede decir que la erupción se debe evidentemente a un medicamento específico. Como es obvio habrá que ser prudente antes de volver a utilizar un medicamento sospechoso; por ello, con frecuencia no vuelve a ser administrado y numerosos pacientes piensan por error que tienen reacciones dermatológicas o alergia a determinados medicamentos, sin una comprobación definitiva.

En la tabla 115.1 se presenta una lista de varias reacciones típicas a algunos de los medicamentos más frecuentes de la práctica clínica.8,14,26,33 El tratamiento consiste obviamente en interrumpir la utilización del agente causal (o sospechoso). La administración de esteroides tópicos de potencia baja o intermedia o de antihistamínicos puede aliviar el prurito que acompaña a muchas erupciones.